Un pez que se muerde la cola. Los ciudadanos que tratan de hacer frente a las altas temperaturas con el uso indiscriminado de aparatos de aire acondicionado están provocando un aumento de las temperaturas en las ciudades, sobretodo, durante la noche. Ésta es una de las conclusiones de un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Estatal de Arizona, Estados Unidos, publicado en la revista Journal of Geophysical Research Atmospheres.Los datos del estudio fueron recolectados en la zona metropolitana de Phoenix, Arizona, Estados Unidos, una ciudad que en el mes de julio alcanza los 41 grados de día y casi 30 durante la noche, pero pueden ser extrapolados a muchas otras localidades de países industrializados.
“Debido a que las ciudades son cada vez más caliente a medida que cambia el clima, los ciudadanos están invirtiendo cada vez más en sistemas de aire acondicionado -que descargan el calor de oficinas y viviendas directamente en el aire de la ciudad”, describen los investigadores en la introducción de su trabajo.
Según los científicos, el uso masivo de aparatos de aire acondicionado está teniendo un efecto medible en la temperatura de las ciudades. Durante el día, los sistemas emiten calor residual, pero como la temperatura diurna ya es muy elevada, el impacto es casi imperceptible. Por la noche, en cambio, el calor emitido durante horas por los sistemas de aire acondicionado provocan un aumento de más de 1° C.