Viernes, 16 de Noviembre de 2012
ALAI AMLATINA, 16/11/2012.- La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha lanzando un desafío impactante y dos advertencias angustiosas: dos tercios de las reservas de combustibles fósiles deben mantenerse bajo tierra si se quiere evitar el cambio climático, el sector energético duplicará su consumo de agua dulce en los próximos 20 años y los pobres seguirán sin energía.
Estos dichos aparecen en el reporte Prospectiva Mundial de Energía que acaba de lanzar la AIE. No sólo sus contenidos son impactantes por dejar al desnudo la gravedad de los problemas actuales, sino que tampoco debe olvidarse que es agencia depende de los gobiernos de la Organización Económica para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE). O sea, depende de los países industrializados, y en sus informes nunca se caracterizó por sus preocupaciones ambientales. Más bien siempre se la asoció con las industrias energéticas y su prédica históricamente ha sido ostensiblemente promotora del desarrollo de la oferta de energía.
