REDES

Siguenos en Facebook Síguenos en Twitter Siguenos en Linkedin Siguenos en Blogger
Mostrando entradas con la etiqueta Oceanos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oceanos. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de enero de 2026

Así afectará el cambio climático al oleaje de los océanos, las rutas marítimas y la geopolítica

 El calentamiento global no solo implica una subida de temperaturas, sino que también afecta al viento y a la altura de las olas. Y aunque el efecto va a ser desigual, un estudio científico ha determinado una serie de patrones y previsiones sobre cómo puede impactar en los océanos y en las rutas de transporte marítimas. En The Conversation detallan algunos de estos cambios. Así mientras en el Mediterráneo se prevé una reducción de viento y oleaje, en el Ártico es donde más aumentara. Este nuevo contexto abre la puerta  ala búsqueda de rutas alternativas y también a la geopolítica de las olas.

La mayor parte de los estudios científicos sobre clima se centran en las proyecciones futuras de temperatura debidas a las emisiones de gases de efecto invernadero. Un fenómeno que también afecta al oleaje de los mares.

Investigadores de la Universidad del País Vasco hemos analizado cómo el sistema atmósfera-océano terrestre absorbe los cambios de temperatura debidos al cambio climático e impacta en el medio marino. El calentamiento de la atmósfera se traslada de manera no lineal a los vientos y olas dando lugar a patrones complejos y con grandes diferencias en los distintos mares.

Los resultados obtenidos muestran que la evolución previsible del viento y la altura de las olas será muy desigual en los distintos océanos hasta finales del siglo XXI, con implicaciones futuras de tipo económico y geopolítico.

El Ártico: menos hielo y más olas

Un informe de la OCDE señala las ventajas que el deshielo en el Ártico podría representar para el transporte marino de mercancías: se estima que el tiempo de tránsito se reducirá en un 40 % con respecto a la ruta actual entre Asia y Europa.

Sin embargo, una vez desaparecido el hielo, aunque sea de forma parcial, nuestro pronóstico indica que para finales de siglo, el Ártico sufrirá el incremento más importante de viento y altura de olas de todos los océanos.

Este importante aumento, sin duda, dificultará la navegación por lo que, incluso en ausencia de hielo, quizás haga que el tránsito comercial por el Polo Norte siga siendo casi imposible.

Por ello, es improbable que esta combinación de cambios en el Ártico resulte en un debilitamiento sustancial del tráfico marítimo que, a través de Suez y finalizando en el Mediterráneo, conecta hoy Asia y Europa.

El Mediterráneo: olas, energías renovables y seguridad

El Mediterráneo constituye un eslabón clave en una segunda ruta marítima: la del petróleo y gas que se teje desde el Índico hacia Europa. En nuestra investigación, ambos mares muestran un comportamiento opuesto al del Ártico, con reducciones notables de viento y olas hasta finales de siglo. A nivel global, el Mediterráneo es el mar del que se esperan las mayores disminuciones tanto en viento como en altura de olas hasta el año 2100.

La década de 2010-2020 representa un punto de inflexión para un mar que en las pasadas décadas ha tenido un comportamiento constante y que ahora, hasta final de siglo, se encamina hacia una reducción de su viento y oleaje.

La incipiente implantación de plantas de extracción de energía de las olas podría verse comprometida ya que el diseño elegido en la primera planta operativa del Mediterráneo, situada en Jaffa (Israel), se basa en unos pistones cuyo rendimiento depende de la altura de ola. La previsible disminución de altura de la olas trae nuevos desafíos al desarrollo tecnológico de futuras plantas similares en el Mediterráneo.

Por otro lado, también se esperan cambios en el sector eólico y los parques marinos proyectados para las próximas décadas, que deberán hacer frente a una caída en su producción debido a la disminución de la velocidad del viento.

A lo largo del eje central del Mediterráneo, por donde transitan dos rutas marítimas fundamentales, las disminuciones de viento y oleaje estimadas en nuestro trabajo son del 2 % por década hasta finales del siglo.

Estos futuros cambios favorecerán una navegación más fluida en el Mediterráneo, lo cual conllevará un reto de seguridad adicional debido a la proliferación esperable de actividades ilegales, como el tráfico de armas, de drogas y personas.

Por ello, la propia estabilidad futura de los países ribereños representa en sí misma un reto para hacer del Mediterráneo un mar seguro para el tráfico de mercancías y el suministro energético.

¿Se puede contar con rutas alternativas a futuro?

Un menor oleaje reduce tiempos de navegación y costes, por lo que estos cambios futuros debidos al cambio climático reforzarán el papel de esas dos rutas marítimas centradas en el Mediterráneo. Uno de los principales patrones globales que emergen en las proyecciones de vientos y olas hasta 2100 es una intensa asimetría entre los hemisferios Norte y Sur, concentrándose en este último los mayores incrementos. Por ello, hay que considerar, además, que la vía alternativa al Mediterráneo, es decir, rodeando África, se verá dificultada debido a un sostenido incremento de viento y olas esperable para las próximas décadas en el Indico y Atlántico Sur.

Este debilitamiento en las perspectivas de consolidación de rutas alternativas incrementa todavía más la importancia geopolítica de tres nodos clave en dichas rutas: el canal de Suez, el estrecho de Bab-el-Mandeb y el estrecho de Ormuz, crucial para el suministro global de gas y petróleo. Así lo confirman las recientes tensiones bélicas en el golfo Pérsico. Paradójicamente, hemos visto que en esta reciente crisis la relevancia clave de estos nodos ha actuado como factor de estabilización para el comercio mundial, ya que la proyección simultánea de los intereses vitales contrapuestos de diferentes actores internacionales ha resultado en el mantenimiento de las rutas abiertas.

Pacífico Norte y acceso al Atlántico

En otras zonas como el Atlántico y Pacífico Norte también se prevén reducciones de viento y altura de olas. Esto se traducirá en una navegación más fluida y con menos costes, reforzándose así la importancia geopolítica del canal de Panamá como eslabón estratégico en el tráfico marítimo mundial.

Los recientes movimientos por parte de Estados Unidos para asegurar su control constituyen un indicador de la extraordinaria relevancia que en las próximas décadas se espera tenga el canal de Panamá. Entre las razones de esta importancia destaca el esperable incremento del tráfico en las próximas décadas debido a una navegación cada vez más fluida.

Geopolítica de las olas

Cuanto más favorables resultan las perspectivas geofísicas de consolidación de las actuales rutas de navegación hasta 2100, mayor es el potencial disruptivo que concentran los eslabones clave que las integran ante acontecimientos desestabilizadores de orden geopolítico.

Ante la falta de nuevas rutas alternativas, los actores interesados deberán concentrar sus esfuerzos en el control total o parcial de las actuales, lo cual paradójicamente puede dar lugar a acuerdos inesperados como el señalado más arriba en la reciente crisis del Golfo Pérsico.

Todavía se requieren estudios más regionalizados sobre la evolución, frecuencia e intensidad de futuros eventos marinos extremos. Con ellos será posible la previsión de escenarios para una mejor adaptación, planificación y gestión de los océanos. Esto permitirá también perfilar con más detalle las implicaciones económicas y geopolíticas derivadas de los cambios que sufran.The Conversation

Gabriel Ibarra Berastegui, Catedrático de Mecánica de Fluidos, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

________________________

Fuente; https://www.radiocable.com/asi-afectara-el-cambio-climatico-al-oleaje-de-los-oceanos-las-rutas-maritimas-y-la-geopolitica.html

jueves, 30 de mayo de 2024

Bajar Un 5% Anual Los Microplásticos Estabilizaría Su Presencia Marina

 Permitiría cumplir los objetivos de la ONU para fin de siglo, revela un nuevo estudio

Reducir la contaminación plástica en un 5% anual estabilizaría el nivel de microplásticos en la superficie del mar y permitiría cumplir los objetivos de la ONU para fin de siglo, revela un nuevo estudio.

Sin embargo, la investigación -resultado de una colaboración entre investigadores del Imperial College London y GNS Science- muestra que incluso reducir la contaminación en un 20% anual no reduciría significativamente los niveles de microplásticos existentes, lo que significa que persistirán en nuestros océanos más allá de 2100.

Se ha descubierto que los microplásticos -piezas de menos de 5 mm de longitud- circulan en todos los océanos de la Tierra y algunas de las mayores concentraciones de ellos se encuentran a miles de kilómetros de la tierra. Estas pequeñas partículas de plástico pueden ser peligrosas para la vida marina y regresan de nuestros océanos a los sistemas alimentarios humanos.

La Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA) tiene como objetivo adoptar una resolución jurídicamente vinculante para erradicar por completo la producción de contaminación plástica a partir de 2040, incluidos los microplásticos oceánicos.

Los investigadores desarrollaron un modelo para predecir el impacto sobre los microplásticos oceánicos de ocho escenarios diferentes de reducción de la contaminación plástica durante el próximo siglo, desde 2026 hasta 2100.

Los resultados, publicados en Environmental Research Letters, muestran que si los países redujeran la contaminación plástica en más de un 5% cada año, la cantidad de microplásticos en el océano podría estabilizarse, en lugar de seguir aumentando.

La primera autora, Zhenna Azimrayat Andrews, quien completó el trabajo de su maestría en Tecnología Ambiental en el Centro de Política Ambiental del Imperial College de Londres, dijo en un comunicado: “El plástico está ahora en todas partes del medio ambiente, y el océano no es una excepción.

“Aunque nuestros resultados muestran que los microplásticos seguirán presentes en los océanos después de finales de siglo, estabilizar sus niveles es el primer paso hacia la eliminación”.

Los microplásticos representan la mayor amenaza cuando se acumulan en la superficie del océano, donde son consumidos por la vida marina, incluidos los peces que podemos comer. Una forma de eliminar los microplásticos de la superficie del océano es agrupándolos con pequeños organismos vivos o materiales de desecho, como desechos orgánicos o excrementos de animales. Estos grupos pueden hundirse en las profundidades del océano, llevándose consigo los microplásticos.

Los cálculos del equipo, combinados con observaciones del mundo real y pruebas del modelo, sugieren que la flotabilidad de los microplásticos evita que estos grumos se hunda, atrapándolos cerca de la superficie. Comprender cómo estos grupos afectan los niveles de microplásticos en el océano es importante para establecer objetivos para reducir la contaminación plástica.

Dado que la vida marina retiene microplásticos cerca de la superficie, incluso si se reduce el nivel de contaminación producida cada año, todavía habrá microplásticos en la superficie del océano durante siglos. Cuando se hundan, durarán mucho más tiempo en los niveles más profundos del océano, donde sus impactos no se conocen bien.

Nunca podrán eliminarse

Azimrayat Andrews dijo: “Nunca podrá haber una eliminación completamente exitosa de los microplásticos de todas las profundidades del océano, simplemente necesitamos vivir con ello ahora. Pero la producción mundial actual de contaminación plástica es tan grande que incluso una reducción anual del 1% en la contaminación supondría una gran diferencia en general”.

El modelo de los investigadores es el primer estudio que examina la eficacia de objetivos plausibles de reducción de los tratados. Las grandes reducciones necesarias para reducir la contaminación indican que se necesita una política internacional más coordinada, en lugar del objetivo propuesto por la ONU de 0% de contaminación plástica para 2040.

Fuente: https://estrucplan.com.ar/bajar-un-5-anual-los-microplasticos-estabilizaria-su-presencia-marina/?mc_cid=508a7b93b2&mc_eid=1dc5f89569