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sábado, 31 de enero de 2026

Trabajo en altura y seguridad: normativas y buenas prácticas

 El trabajo en altura, ya sea en la construcción, mantenimiento de edificios o en telecomunicaciones, conlleva riesgos significativos de caídas, una de las principales causas de accidentes laborales.


Redacción

La implementación de normativas y buenas prácticas de seguridad es crucial para proteger a los trabajadores y minimizar estos riesgos.

Normativas de seguridad para trabajo en altura

  1. Uso obligatorio de equipos de protección personal (EPI): La normativa exige el uso de arneses, líneas de vida, cascos y calzado antideslizante en todo momento. Los EPI deben ser inspeccionados regularmente para garantizar que estén en buen estado.
  2. Formación especializada: Los trabajadores deben recibir formación específica sobre el manejo de equipos de protección, técnicas de trabajo seguro y cómo reaccionar en caso de emergencia.
  3. Accesibilidad y estructuras seguras: Las plataformas de trabajo deben ser estables y construidas según los estándares de seguridad. El uso de andamios y escaleras debe estar regulado para evitar caídas accidentales.
  4. Planificación del trabajo: Antes de realizar cualquier tarea en altura, debe elaborarse un plan de seguridad que incluya la evaluación de los riesgos, la identificación de zonas peligrosas y la planificación de rescates en caso de caída.

Buenas prácticas para trabajar en altura

  • Comprobación de equipos antes de usar: Es fundamental verificar el estado de los EPI y los sistemas de anclaje antes de comenzar el trabajo. Los equipos defectuosos deben ser reemplazados inmediatamente.
  • Trabajo en equipo: El trabajo en altura debe realizarse con un compañero que pueda asistir en caso de emergencia y que también esté capacitado en las medidas de seguridad.
  • Zonas de seguridad: Siempre debe haber una zona de seguridad delimitada para evitar que personas ajenas al trabajo se acerquen a las áreas de riesgo.
  • Condiciones climáticas: El trabajo en altura debe suspenderse si las condiciones meteorológicas son adversas (viento fuerte, lluvia, etc.), ya que aumentan el riesgo de caídas.

El trabajo en altura requiere una planificación cuidadosa y el cumplimiento estricto de las normativas de seguridad para proteger a los trabajadores de lesiones graves. La implementación de buenas prácticas y el uso adecuado de equipos de protección son esenciales para prevenir accidentes en estos entornos de alto riesgo.

 Nos interesa tu opinión acerca del trabajo en altura y la seguridad:

  1. ¿Estás familiarizado con las normativas de seguridad que regulan el trabajo en altura en tu país o empresa? ¿Cómo se aplican?
  2. ¿Qué tan efectivos consideras que son los equipos de protección personal (EPI) en la prevención de caídas en el trabajo en altura?
  3. ¿Cómo debería tu empresa mejorar la formación y el entrenamiento en trabajos de altura para garantizar la seguridad de los empleados?
  4. ¿Qué piensas sobre la importancia de las inspecciones periódicas de los equipos y la planificación de rescates en los trabajos en altura?
  5. En tu opinión, ¿deberían ser más estrictas las normativas de seguridad para el trabajo en altura, especialmente en sectores como la construcción y telecomunicaciones?
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Fuente:https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2025/04/01/trabajo-en-altura-seguridad-normativas-buenas-practicas?utm_source=cerpie&utm_medium=email&utm_campaign=flash_310126

 

viernes, 30 de enero de 2026

Suicidio y trabajo: una zona ciega de la seguridad social laboral

 Hoy, el deterioro de la salud mental y el aumento del suicidio plantean un desafío distinto, pero igualmente urgente


La tasa de suicidio en Chile alcanza hoy 10,3 por cada 100 mil habitantes, según cifras del Ministerio de Salud. En términos absolutos, esto se traduce en cerca de 2 mil personas que se quitan la vida cada año. No se trata solo de una estadística sanitaria: es un fenómeno social de enorme magnitud que interpela directamente al Estado y a sus sistemas de protección.

Sin embargo, cuando esta realidad se observa desde la seguridad social laboral, el silencio es evidente. No existen datos oficiales públicos que permitan identificar cuántos de estos suicidios tienen vinculación con el trabajo, ni tampoco mecanismos institucionales destinados a investigar esa posible relación.

Aun así, antecedentes del Servicio Médico Legal indican que en 2022 se registraron 38 muertes ocurridas en lugares de trabajo, una cifra que no puede ser leída como una anomalía estadística, sino como una señal de alerta que hoy el sistema no está preparado para interpretar.

Desde el punto de vista de la seguridad social, el Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales (Ley 16.744) no contempla el suicidio dentro de su cobertura. Más aún, el sistema no solo excluye su cobertura, sino que tampoco desarrolla estudios que permitan analizar si el trabajo pudo haber sido un factor determinante en estos desenlaces. Así, el suicidio queda completamente fuera del radar de la protección social laboral.

Si se quisiera incorporar esta realidad dentro del marco vigente, el suicidio debería ser reconocido como una contingencia derivada de un accidente del trabajo o de una enfermedad profesional. ¿Es esto posible?

¿Accidente del trabajo?

La respuesta inicial parece negativa. El artículo 5 de la Ley 16.744 excluye expresamente de la categoría de accidente del trabajo aquellos hechos producidos intencionalmente por la víctima. Bajo esta definición, el suicidio quedaría automáticamente fuera del sistema.

No obstante, esta frontera no es tan nítida como parece. En algunos países, procesos judiciales extensos han intentado demostrar que la persona que se suicida se encuentra en un estado mental tal que no puede ejercer una voluntad plenamente consciente, cuestionando así la noción de intencionalidad. Este camino existe, pero es complejo, caso a caso, altamente judicializado y costoso, tanto en términos humanos como institucionales.

La alternativa legislativa –modificar el artículo 5– tampoco es sencilla. Implica el desarrollo de un proyecto de ley, disponibilidad política y una discusión que fácilmente puede desviarse hacia terrenos valóricos o éticos, alejándose del foco central: la protección efectiva de la seguridad social frente a una realidad del trabajo contemporáneo.

¿Enfermedad profesional?

Existe, sin embargo, una segunda vía normativamente plausible. El artículo 7 de la Ley 16.744 define la enfermedad profesional como aquella “causada de manera directa por el ejercicio de la profesión o el trabajo que realice una persona”. Desde esta perspectiva, el suicidio podría entenderse como el desenlace de una enfermedad mental de origen laboral, siempre que se logre acreditar un nexo causal suficiente con la exposición a riesgos psicosociales en el trabajo.

En la práctica, pueden darse distintos escenarios: personas que ya habían reportado una enfermedad mental reconocida como laboral; otras cuya situación fue rechazada como generada por el trabajo; y muchas que nunca denunciaron ni visibilizaron su situación antes del desenlace. En cualquiera de estos casos, si se demuestra que el suicidio se explica por una exposición relevante a riesgos psicosociales laborales, entonces –bajo la ley vigente– el caso sí podría ser reconocido como de origen laboral.

¿Cómo avanzar?

Reconocer esta posibilidad no implica abrir la puerta a calificaciones de origen laboral automáticas ni arbitrarias. Por el contrario, exige estándares altos, estudios rigurosos y peritajes especializados. El análisis del nexo causal debería estar a cargo de especialistas acreditados en investigaciones forenses complejas de este tipo, considerando al menos antecedentes de salud, psicosociales y laborales de la persona fallecida, así como testimonios del entorno de trabajo.

Estos estudios debieran realizarse bajo modelos validados internacionalmente, normados y supervisados por la Superintendencia de Seguridad Social, entidad responsable de regular y fiscalizar el Seguro Social de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales.

Si el análisis concluye que existe un nexo causal suficiente, el suicidio debería ser reconocido como de origen laboral, con todos los efectos que ello implica en términos de cobertura, prestaciones, responsabilidad institucional y acciones preventivas.

Una omisión que ya no es sostenible

La evidencia muestra que los suicidios han ido en aumento y que el trabajo ocupa un lugar central en la vida de las personas. En Chile, uno de cada cinco lugares de trabajo presenta un riesgo psicosocial no óptimo, según datos CEAL-SM 2024. Ignorar esta realidad es mantener una zona ciega en la seguridad social.

Además, reconocer el origen laboral de un suicidio, cuando así quede demostrado, no solo permite otorgar protección a las familias, sino que activa mecanismos de gestión preventiva en las organizaciones. Esto visualizaría la situación y obligaría a intervenir las condiciones de trabajo, contribuyendo a proteger la salud mental y la vida de todas las personas trabajadoras.

Durante la pandemia, la seguridad social fue capaz de adaptarse y reconocer el COVID-19 como enfermedad laboral cuando se acreditaba su origen ocupacional. Fue una señal clara de que el sistema podía hacerse cargo de realidad del trabajo.

Hoy, el deterioro de la salud mental y el aumento del suicidio plantean un desafío distinto, pero igualmente urgente. Si el trabajo puede enfermar y matar, la seguridad social laboral no puede seguir actuando como si no lo supiera. La pregunta ya no es si corresponde discutir esta cobertura –que debe y puede darse–, sino si estamos dispuestos, como sociedad, a asumir el costo humano, social e institucional de no hacerlo

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Fuente: https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2026/01/26/suicidio-y-trabajo-una-zona-ciega-de-la-seguridad-social-laboral/

lunes, 26 de enero de 2026

Microplásticos y salud humana: ¿Mito o realidad? La urgencia de una investigación científica rigurosa

 Los microplásticos son fragmentos diminutos de plástico, que con el tiempo se han diseminado por todo el planeta. Se encuentran en el aire, el agua, el suelo y, más alarmantemente, en los alimentos.

Redacción

Su presencia en la vida diaria ha desencadenado un creciente interés por entender los posibles efectos que pueden tener sobre la salud humana. En este contexto, la comunidad científica ha expresado una creciente preocupación por la proliferación de estudios que sugieren efectos nocivos de los microplásticos sin contar con suficiente evidencia científica rigurosa. Este artículo aborda la importancia de aplicar un enfoque más metodológico y científico en la investigación sobre microplásticos y su impacto en la salud humana.

El aumento en la detección de microplásticos en los tejidos humanos ha generado titulares alarmistas que, si bien logran captar la atención del público, no siempre se basan en investigaciones rigurosas. Recientemente, un artículo publicado en Nature Medicine alertaba sobre la necesidad de realizar estudios más sólidos en este campo, al destacar que algunas investigaciones previas carecen de las metodologías necesarias para proporcionar conclusiones confiables. En particular, se señala que en estudios previos no se ha logrado diferenciar adecuadamente entre los plásticos y los lípidos naturales en los tejidos humanos, lo que podría llevar a resultados incorrectos.

En el contexto de la salud laboral y la prevención de riesgos laborales, el tema de los microplásticos cobra relevancia debido a su presencia tanto en el medio ambiente como en los espacios de trabajo, especialmente en industrias relacionadas con la fabricación de productos plásticos y la gestión de residuos. La exposición constante a microplásticos puede ser un factor de riesgo aún no completamente evaluado, y las medidas preventivas deben ser implementadas con base en investigaciones científicas robustas.

La psicosociología del riesgo también juega un papel importante en este debate. Las investigaciones sin rigor pueden generar una sensación de inseguridad innecesaria en la población, lo que afecta su bienestar psicológico. Esta incertidumbre social podría derivar en un "alarmismo ambiental" que afecta tanto a los individuos como a las políticas públicas. Para mitigar estos efectos, los expertos subrayan la importancia de una comunicación científica clara y precisa.

En términos de sostenibilidad y medioambiente, el reciclaje y la reducción de plásticos son soluciones clave para combatir la proliferación de microplásticos. Sin embargo, el enfoque debe ser global y sistemático, ya que la sola disminución de los plásticos de un solo uso no será suficiente si no se abordan adecuadamente los sistemas de producción, consumo y gestión de residuos.

El papel de la inteligencia emocional y el liderazgo empresarial también es crucial. Las organizaciones deben liderar con responsabilidad, invirtiendo en soluciones tecnológicas que ayuden a reducir el impacto ambiental de los microplásticos. Además, la gestión empresarial debe contemplar la sostenibilidad como una estrategia clave para reducir los riesgos laborales derivados de la exposición a estos contaminantes.

El estudio de los microplásticos y su impacto en la salud humana sigue siendo un campo emergente que requiere un enfoque metodológico más riguroso y estandarizado. Aunque la exposición a estos contaminantes es una realidad, aún no se cuentan con suficientes pruebas científicas para confirmar sus efectos nocivos a gran escala. Es esencial que los investigadores sigan impulsando estudios basados en pruebas sólidas, y que los resultados sean comunicados de manera responsable para evitar alarmas innecesarias.

Es importante que, desde las políticas públicas y las estrategias empresariales, se prioricen prácticas que busquen reducir la producción de plásticos, mejorar la gestión de residuos y fomentar la sostenibilidad. La colaboración científica y la transparencia serán fundamentales para comprender completamente el impacto de los microplásticos y, de ser necesario, implementar regulaciones adecuadas.

Nos interesa tu opinión

  1. ¿Cómo podemos mejorar la investigación y las metodologías de análisis sobre microplásticos para obtener resultados más precisos y confiables?
  2. ¿Qué impacto puede tener el "alarmismo" mediático sobre la percepción pública de los riesgos ambientales y de salud asociados con los microplásticos?
  3. ¿Es suficiente la regulación actual de los plásticos de un solo uso para mitigar los efectos de los microplásticos en la salud humana?
  4. ¿Cómo pueden las empresas incorporar la sostenibilidad y la prevención de riesgos relacionados con los microplásticos en sus procesos productivos?
  5. ¿Cuál es el papel de la inteligencia emocional en la toma de decisiones ambientales y laborales frente a los riesgos de contaminación por microplásticos?
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Fuente:  https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2026/01/22/microplasticos-salud-humana-mito-o-realidad-urgencia-investigacion-cientifica-rigurosa?utm_source=cerpie&utm_medium=email&utm_campaign=flash_260126


jueves, 22 de enero de 2026

Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo 2026: el reto de los riesgos psicosociales

 Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo 2026: Entornos de trabajo psicosociales saludables, un camino hacia trabajadores realizados y organizaciones fuerte

El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo 2026 pone el acento en una realidad que durante años ha sido tratada de forma parcial o reactiva: los entornos de trabajo psicosociales y su impacto directo en la salud, la seguridad y el desempeño de las personas trabajadoras.

El entorno psicosocial de trabajo no es un concepto abstracto ni subjetivo. Se define por la manera en que el trabajo se diseña, se organiza y se gestiona, así como por las prácticas organizativas que determinan las condiciones laborales cotidianas. En este marco, factores como la carga y el tiempo de trabajo, la claridad de roles, la autonomía, el apoyo social o la existencia de procesos justos y transparentes influyen de forma decisiva en cómo se vive el trabajo y en sus consecuencias sobre la salud y el rendimiento.

Cuando estos factores se gestionan de forma inadecuada, dejan de ser simples características del entorno laboral y se convierten en riesgos psicosociales. Riesgos que deben abordarse con el mismo rigor que los riesgos físicos, químicos o biológicos, ya que su impacto puede ser igualmente grave y, en muchos casos, más persistente en el tiempo.

Con motivo del 28 de abril, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha anunciado la publicación de diversos materiales de campaña, entre los que destacan un informe global y una presentación en PowerPoint, orientados a apoyar a organizaciones, profesionales y responsables en la gestión preventiva de los factores psicosociales.

El informe adopta un enfoque organizacional claramente preventivo, alejándose de visiones centradas exclusivamente en la persona trabajadora. Analiza los factores psicosociales desde tres niveles complementarios:

  • El puesto de trabajo, donde se concretan las demandas, el ritmo, la autonomía y la definición de funciones.

  • La forma en que se organiza y gestiona el trabajo, incluyendo cargas, tiempos, recursos y toma de decisiones.

  • Las prácticas a nivel de la organización, que configuran la cultura, la equidad, la participación y la coherencia entre discurso y realidad.

El mensaje de fondo es inequívoco: no es posible hablar de trabajadores realizados ni de organizaciones fuertes sin una gestión consciente y sistemática de los riesgos psicosociales. La prevención eficaz no se basa en la resiliencia individual, sino en decisiones organizativas bien diseñadas, evaluadas y corregidas cuando generan daño.

El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo 2026 se convierte así en una oportunidad para revisar cómo se está gestionando realmente el trabajo, más allá de declaraciones de intenciones. Porque los entornos psicosociales saludables no se improvisan: se gestionan.

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Fuente: https://prevencionar.com/2026/01/15/dia-mundial-de-la-seguridad-y-salud-en-el-trabajo-2026-el-reto-de-los-riesgos-psicosociales/

miércoles, 21 de enero de 2026

11 de las ciudades del mundo que más se hunden por el cambio climático y la urbanización

 La extracción de aguas subterráneas, el calentamiento global y la presión de la infraestructura urbana acelerada se combinan para poner en riesgo a millones de habitantes en urbes vulnerables

El avance del hundimiento en grandes urbes costeras y zonas vulnerables representa una amenaza directa para sus habitantes, según el World Cities Report de ONU-Hábitat. Millones de personas están bajo riesgo por la combinación de subsidencia del terreno, aumento del nivel del mar presión humana sobre los recursos, una situación que demanda estrategias innovadoras y coordinación internacional.

El último informe bianual de ONU-Hábitat, publicado en 2024, destaca que el hundimiento urbano afecta a ciudades de AsiaÁfricaEuropaAmérica Latina y Estados Unidos, sobre todo en costas, deltas y zonas bajas. Más de 1.400 millones de personas ya residen en áreas situadas a menos de cinco metros sobre el nivel del mar, cifra que aumenta impulsada por la urbanización acelerada. El documento advierte que, sin cambios profundos en la gestión urbana y del agua, la población en riesgo crecerá en las próximas décadas.

Ese organismo de la ONU y otras fuentes gubernamentales dan cuenta de cuáles son las ciudades qué más aceleradamente están experimentando este proceso. Esta son algunas de ellas..

Yakarta, Indonesia

Como informó Infobae, en Yakarta, la ciudad más poblada del mundo con casi 42 millones de habitantes, la vida cotidiana se ve amenazada por el hundimiento acelerado del suelo, resultado de la extracción excesiva de agua subterránea, el peso de la infraestructura urbana y la subsidencia natural, según datos del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU citados por Wired.

Este fenómeno afecta sobre todo al norte de la ciudad, donde varias zonas ya se sitúan por debajo del nivel del mar, agravando la vulnerabilidad de la urbe frente a fenómenos como el ascenso del nivel del mar y las lluvias extremas. La rápida expansión poblacional de la capital indonesia no fue acompañada por una planificación estructurada, lo que elevó la presión sobre los recursos y generó fuertes contrastes sociales. La falta de acceso a agua potable obliga a muchos residentes a recurrir a los acuíferos, profundizando el hundimiento y comprometiendo la estabilidad del subsuelo.

Para mitigar estos desafíos, las autoridades han impulsado proyectos como el “Muro Marino Gigante”, mejoras en el transporte público y la reubicación parcial del gobierno a la nueva capital, Nusantara. Sin embargo, estas medidas no resuelven de inmediato la alta densidad y los problemas estructurales de Yakarta, que continúa enfrentando riesgos crecientes derivados de la crisis climática y la urbanización acelerada.

Shanghái, China


En el delta del río Yangtsé, Shanghái enfrenta una amenaza creciente de inundaciones crónicas y daños estructurales, a pesar de sus defensas costeras. El World Cities Report 2024 expone que la subsistencia histórica del terreno y el ascenso del nivel marino afectan tanto a la economía regional como a la estabilidad de decenas de millones de residentes.

Venecia, Italia

Venecia sufre un riesgo creciente de quedar sumergida por la combinación de subsidencia natural, aumento del nivel del mar Adriático y fenómenos como la “Acqua Alta”, a pesar de sus sistemas de defensa como el MOSE (Reuters

Venecia aparece como la ciudad europea con mayor riesgo de quedar sumergida, según informes del IPCC. El fenómeno de la “Acqua Alta”, inundaciones cíclicas cada vez más intensas, es resultado de la combinación de subsidencia natural, subsidencia de origen humano y el aumento del nivel del mar Adriático. El sistema de barreras, conocido como MOSE, es la defensa principal, pero el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) advirtió que, ante una subida del mar de más de 60 centímetros, podría quedar sobrepasado. La UNESCO alerta sobre la corrosión de los edificios históricos y el abandono de plantas bajas.

Proyecciones oficiales anticipan que el mar podría elevarse entre 30 y 80 centímetros para fin de siglo. Venecia también está recurriendo a la elevación de muelles y pavimentos y a la creación de barrios resilientes.

El Cairo y Alejandría, Egipto

El Cairo enfrenta erosión acelerada en el delta del Nilo, aumento de inundaciones y salinización de los suelos (REUTERS/Mohamed Abd El Ghany)

El Cairo y Alejandría se enfrentan a la erosión acelerada del delta del Nilo y a una mayor exposición a tormentas, inundaciones y salinización de los suelos, fenómeno que amenaza la agricultura y la vivienda. Para 2040, millones de personas podrían verse afectadas, según el reporte de ONU-Hábitat.

Ho Chi Minh City, Vietnam
Ho Chi Minh City, ubicada en el delta del Mekong, enfrenta riesgos crecientes de hundimiento e inundaciones

Ho Chi Minh City, situada en el delta del Mekong, combina urbanismo desordenado, extracción de aguas subterráneas y ascenso del nivel del mar. El crecimiento de la población y el desarrollo en zonas expuestas agudizan el riesgo de inundaciones y desplazamientos.

Ámsterdam y Róterdam, Países Bajos
Países Bajos apuesta por la arquitectura anfibia y la gestión avanzada del agua para proteger a Ámsterdam y Róterdam (Ksenia Kuleshova/Bloomberg

Ámsterdam y Róterdam representan el modelo mundial de “convivencia con el agua”. Gran parte de ambas ciudades ya está por debajo del nivel del mar y el riesgo principal es la subsidencia del suelo de turba y arcilla. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, el 26% del territorio neerlandés está por debajo del mar y el 60% es vulnerable a inundaciones.

El Plan Delta (Delta Programme 2024-2025) del gobierno de Países Bajos prioriza el refuerzo de diques, la creación de áreas controladas para ingreso de agua y el uso de bombas de alta capacidad. Informes oficiales del IPCC y el Instituto Meteorológico Neerlandés (KNMI) advierten que, si el mar sube más de dos metros, los sistemas actuales serían insuficientes. Ámsterdam apuesta además por la arquitectura anfibia, como los barrios flotantes de Schoonschip. El país invierte alrededor del 1,2% de su PIB anual en gestión del agua y protección contra inundaciones.

Ciudades de Estados Unidos: el impacto oculto

Nueva York experimenta hundimiento gradual agravado por el peso de sus edificios y la presión sobre el subsuelo

Un estudio publicado en mayo de 2025 en Nature Cities y citado por la Columbia Climate School reveló que las 28 ciudades estadounidenses con más de 600.000 habitantes presentan algún grado de hundimiento, tanto en áreas costeras como en el interior. Alrededor de 34 millones de personas viven en zonas afectadas. La causa principal es la extracción de aguas subterráneas, responsable del 80% del descenso total, aunque también influyen el peso de los edificios, la explotación de petróleo y gas, y procesos geológicos históricos. El crecimiento poblacional y las sequías podrían intensificar la tendencia.

Houston

Houston es la ciudad estadounidense que experimenta el hundimiento más acelerado. Más del 40% de su superficie desciende más de 5 milímetros al año y el 12% supera los 10 milímetros anuales. La extracción de aguas subterráneas y la actividad petrolera intensifican el riesgo sobre barrios e infraestructura.

Nueva York

Houston y Nueva York enfrentan riesgos crecientes por el descenso del terreno y la actividad humana (AP Foto/Jake Offenhartz)

En Nueva York, el hundimiento avanza lentamente, pero afecta zonas críticas como el Aeropuerto La Guardia, la Bahía de Jamaica y Staten Island. El peso de más de un millón de edificios contribuye al proceso. Desde 2000, la ciudad ha registrado más de 90 inundaciones relevantes relacionadas con el descenso del terreno.

Dallas

Dallas, junto con Fort Worth, destaca en Texas por la proporción de superficie afectada. El uso de acuíferos y el crecimiento urbano propician descensos notables, con riesgos crecientes para la infraestructura y exposición a inundaciones.
El mapa de las ciudades
El mapa de las ciudades de Estados Unidos que experimentan hundimiento

El mapa de las ciudades
El mapa de las ciudades de Estados Unidos que experimentan hundimiento

Similitudes y diferencias

Las causas del hundimiento varían entre agotamiento de acuíferos, compactación natural y presión de la infraestructura, pero en todos los casos se observa un aumento de inundaciones, daños estructurales y desplazamientos. Las diferencias están en la capacidad institucional y el acceso a financiamiento para obras de adaptación.

La adaptación urbana requiere combinar
La adaptación urbana requiere combinar relocalización, protección social y gestión sostenible del agua, según expertos internacionales (AP Foto/David Martin)

El World Cities Report 2024 advirtió que, si no se reforman profundamente las políticas urbanas y de gestión del agua, las soluciones tradicionales como diques o reubicaciones puntuales serán insuficientes.

Recomendó combinar infraestructura verde, múltiples líneas de defensa, relocalización y protección social con criterios de equidad. El informe concluye que la urbanización acelerada, la explotación de acuíferos y el aumento del nivel del mar pueden generar escenarios inéditos de riesgo urbano, lo que demanda inversión y acciones de gobierno coordinadas.

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Fuente:  

https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2026/01/02/11-de-las-ciudades-del-mundo-que-mas-se-hunden-por-el-cambio-climatico-y-la-urbanizacion/

martes, 20 de enero de 2026

Cómo el equipo adecuado puede mejorar la ergonomía en el departamento de soldadura

 Un soldador que trabaja cómodamente tiene menos probabilidades de sufrir lesiones innecesarias


No es de extrañar que, al llegar a los 30, los soldadores no sean tan flexibles como cuando empezaban en la industria metalúrgica. Lo sorprendente es que la mayoría de las empresas no lo tengan en cuenta, poniendo a estos valiosos profesionales en riesgo de sufrir esguinces y torceduras que les impidan trabajar.

Este tipo de lesiones ergonómicas, donde las posturas incómodas y las actividades repetitivas provocan dolor y daños en músculos, tendones y ligamentos, son un problema real en la industria manufacturera. Según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), en 2018, último año del que se dispone de datos sobre este tipo de trastornos musculoesqueléticos, se registraron 38,640 casos en el sector privado. Esta cifra se sitúa justo detrás de la de los trabajadores de la salud y la asistencia social (56,360 casos) y la del comercio minorista (41,070 casos). La BLS también informó que la mediana de días de baja laboral por estas lesiones fue de 12.

Este tipo de lesiones no parecen ser un problema grave cuando solo se pierden unos pocos días de trabajo. Al fin y al cabo, un tirón en un músculo de la espalda se puede tratar con ibuprofeno y hielo, ¿verdad? Pero a veces, este tipo de lesiones pueden acumularse con los años y provocar problemas mucho mayores, con costes mucho más elevados y un mayor tiempo de baja laboral.

Para reducir el riesgo de esguinces y torceduras en el departamento de soldadura, un fabricante de estructuras metálicas puede asegurarse de que los soldadores trabajen cómodamente y con el equipo adecuado.

Evite posturas incómodas y una mala postura

Las lesiones de espalda y hombros son comunes entre los soldadores, ya que suelen adoptar posturas incómodas al trabajar. Las lesiones de espalda a menudo se deben a inclinarse sobre la pieza de trabajo durante periodos prolongados. Las lesiones de hombro se relacionan con mantener los brazos alejados del cuerpo o por encima del hombro durante mucho tiempo.

Por eso, según Andy Monk, gerente de producto de Bernard, un soldador debe adoptar una posición neutra al trabajar. Piense en ella como una posición natural para el cuerpo, como si estuviera en reposo, de pie o sentado.

“El trabajo debe realizarse entre la cintura y los hombros”, dijo Monk. “Es importante mantener los codos y las manos lo más cerca posible de una posición neutral”.

El diseño de las pistolas de soldadura por arco metálico con gas (GMAW) puede ayudar a solucionar algunos de estos problemas ergonómicos. La curvatura del mango, la forma del cuello y la pistola en sí misma permiten que el soldador adopte una posición mucho más cómoda al trabajar.

“Por supuesto, todo depende de la aplicación, pero se puede trabajar para lograr una buena postura y que el cuerpo esté en una posición neutral”, explicó Monk.

Por ejemplo, en algunas aplicaciones de soldadura de alta exigencia, un soldador podría optar por usar una pistola GMAW de mango recto, colocando el cable de alimentación sobre el hombro mientras acciona el gatillo superior. Los hombros ayudan a soportar el peso del cable durante el proceso de soldadura, reduciendo la tensión que normalmente recaería sobre los brazos y la espalda, y facilitando el movimiento alrededor de la pieza de trabajo, que suele ser grande.

El mango y el cuello curvos de la antorcha ayudan al soldador a manejar la pistola con mayor comodidad mientras introduce la boquilla en la junta.

Monk añadió que la mayoría de quienes trabajan con un mango recto eligen un cuello de 60 grados porque así la boquilla queda justo dentro del charco de soldadura. Quienes optan por un mango curvo suelen elegir un cuello de 45 grados, ya que complementa la curvatura del mango y ayuda al soldador a lograr una posición óptima.

Ya sea que el mango sea curvo o recto, el objetivo es que la pistola de soldar sea ligera y cómoda. Monk comentó que, en general, un mango más pequeño es más fácil de maniobrar que uno más grande.

Una vez más, la aplicación es el factor determinante para elegir la pistola. Si se requiere una pistola de bajo amperaje, el soldador podrá usar una con un mango y un cable más pequeños, lo que facilita el trabajo. Obviamente, un trabajo que requiera un amperaje mayor exigirá una pistola con un mango y un cable más grandes.

Un experto en pistolas de soldar puede asesorar al soldador sobre las opciones disponibles para una aplicación de soldadura compleja. ¿Sería posible realizar el trabajo con una pistola de menor amperaje, la que sería más fácil de manejar? Posiblemente, pero se debe considerar el ciclo de trabajo, el gas de protección y el modo de transferencia. ¿Se sobrecalentará la pistola debido a que el cable de alimentación tiene menos cobre del necesario para un ciclo de trabajo mayor o para soldadura pulsada? Si no se puede realizar el trabajo con la pistola de menor amperaje, ¿qué se puede hacer para reducir el esfuerzo muscular del soldador?

Hablando de cables de alimentación, los cables más pequeños y cortos son más fáciles de manejar, lo que ayuda a reducir la fatiga del operador. Además, los cables cortos representan un menor riesgo de tropiezos que los cables más largos, que pueden estar enrollados en el suelo y estorbar. Monk comentó que una longitud común para el cable es de 4.5 metros (15 pies), aunque la mayoría de los fabricantes de pistolas de soldar ofrecen longitudes de 3 metros (10 pies) si el soldador prefiere una longitud menor.

Otro aspecto de las pistolas de soldar que ayuda a los soldadores a evitar posturas incómodas es la posibilidad de ajustar el cuello. Esto incluye cuellos giratorios y flexibles.

Los cuellos giratorios son útiles para trabajos en posiciones incómodas, como soldar por encima de la cabeza.

“Si un soldador trabaja en una posición incómoda, el cuello se puede aflojar y ajustar para alcanzar mejor la junta de soldadura”, explicó Monk. “Tras ajustarlo, el soldador puede mantener los codos y las manos en una posición lo más cercana posible a una posición neutral”.

Los cuellos flexibles se pueden ajustar según la aplicación. Si una junta es difícil de alcanzar, una posición diferente del cuello podría ser la solución.

Las mesas y asientos de altura regulable, adaptados a las necesidades de soldadura, también ayudan a los soldadores a evitar esfuerzos excesivos durante el trabajo. Las mesas regulables son muy útiles dada la variedad de estaturas entre los soldadores del departamento; permiten ajustar la altura de la mesa para que la pieza de trabajo quede en una posición neutral. En cuanto a los asientos, la mayoría piensa solo en el típico asiento redondo con tres ruedas, pero las sillas de taller han evolucionado mucho. Ahora se diseñan con respaldo, e incluso algunas están disponibles en posiciones especiales, como las de estilo silla de jardín.

Minimizar las tareas altamente repetitivas

El trabajo de la mayoría de los soldadores no implica mucha repetición. Estos trabajos suelen realizarse en celdas de soldadura robóticas.

Sin embargo, muchos soldadores que utilizan pistolas GMAW deben apretar el gatillo repetidamente durante todo el turno, día tras día. Esto puede provocar una tensión muscular que, si bien puede ser leve, resulta muy dolorosa para un soldador que necesita tener los dedos en funcionamiento.

Un gatillo con bloqueo está diseñado para solucionar este movimiento repetitivo. Puede aliviar la tensión en el dedo que permanece presionado durante la mayor parte del turno.

"Podemos hacerlo con una pistola, y muchos alimentadores también lo incorporan ahora", dijo Monk. “Pero en lo que respecta a la pistola, por ejemplo, puedes apretar el gatillo, presionar el botón secundario que lo mantiene en su lugar y empezar a soldar. Para dejar de soldar, solo tienes que presionar el gatillo suavemente.

“No es algo que todo el mundo usaría, pero si tienes soldaduras muy largas, puede ser útil y evitar que tengas el dedo índice presionado todo el día.”

Para los soldadores que trabajan para un fabricante por contrato o un fabricante de equipo original (OEM), donde la soldadura repetitiva puede ser parte de la descripción del trabajo, es necesario tomarse un tiempo para descansar de la misma posición durante largos periodos. Hacer una pausa para limpiar o realizar otra tarea permite que los músculos se relajen antes de que el cuerpo tenga que volver a la misma postura.

Tome decisiones inteligentes al levantar objetos.

No todos los talleres cuentan con suministro centralizado de gases de soldadura, lo que significa que los soldadores deben manejar cilindros de gas individuales. Esto no representa un gran problema, pero, aun así, un soldador debe usar el sentido común al mover estos contenedores.

El Centro Canadiense de Salud y Seguridad Ocupacional ofrece los siguientes consejos para soldadores:

  • Use un dispositivo de elevación o pida ayuda al levantar cilindros llenos o parcialmente llenos.
  • Antes de mover un cilindro, asegúrese de que su tapa esté bien cerrada.
  • Inclinar y hacer rodar ligeramente un cilindro sobre su borde es útil para mover cilindros en distancias cortas, pero para trayectos más largos, utilice un carro para cilindros. Además, asegure el cilindro al carro antes de moverlo.

Si un cilindro tiene que ser levantado por una sola persona, coloque el pie delantero alrededor del cilindro, bájelo sobre el muslo presionando con la mano trasera mientras lo sujeta con la otra, y empújelo hacia adelante sobre una superficie plana con la mano trasera.

Estos consejos no garantizan que los soldadores eviten cualquier tipo de esguince o torcedura muscular, pero sí minimizan el riesgo. En el sector manufacturero, este tipo de plan de mejora continua tiene mucho sentido, sobre todo cuando las organizaciones afirman no encontrar personal para cubrir puestos de soldadura vacantes.


Canadian Centre for Occupational Health and Safety, www.ccohs.ca Bernard, www.bernardtregaskiss.com

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Fuente: 

https://www.thefabricator.com/thefabricatorenespanol/article/arcwelding/como-el-equipo-adecuado-puede-mejorar-la-ergonomia-en-el-departamento-de-soldadura