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lunes, 16 de febrero de 2026

Alertan que el cambio climático acelera la descomposición de un potente gas de efecto invernadero


 Investigadores de la Universidad de California en Irvine han descubierto que el calentamiento global está haciendo que un gas responsable del deterioro de la capa de ozono y del incremento de las temperaturas se destruya más rápido.

Las concentraciones atmosféricas de óxido nitroso alcanzaron en 2024 las 337 partes por mil millones y su ritmo de aumento es del 3% por década, una tendencia que preocupa a los investigadores de la Universidad de California en Irvine por el impacto que tiene en el clima global (Imagen Ilustrativa Infobae)

El calentamiento global no solo incrementa las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que, según investigadores de la Universidad de California en Irvine, está acelerando la descomposición atmosférica del óxido nitroso (N₂O) en niveles que introducen una incertidumbre comparable a la de los distintos escenarios de emisiones contemplados en modelos internacionales.

Este hallazgo, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, modifica sustancialmente la forma en que la comunidad científica proyecta el futuro climático del planeta, ya que resalta una retroalimentación pasada por alto en la dinámica atmosférica y la protección de la capa de ozono.

Actualmente, las concentraciones de N₂O atmosférico han llegado a 337 partes por mil millones en 2024 y aumentan a un ritmo del 3% por década, según información citada por Michael Prather, profesor del Departamento de Ciencias del Sistema Terrestre de la UC Irvine.

De mantenerse esta tendencia, la variación en la vida media del óxido nitroso —que ahora se reduce en un año y medio por década— podría equivaler, en términos de impacto, a pasar de un escenario de altas emisiones a uno moderado, como aquellos referidos por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

La alteración en la duración
La alteración en la duración del óxido nitroso en la atmósfera añade un nivel de complejidad a los estudios climáticos, ya que esta variación es comparable con el rango de incertidumbre que existe entre los distintos escenarios de emisiones manejados por organismos internacionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Claves del estudio

La investigación utilizó dos décadas de datos de la Sonda de Microondas de la NASA (2004-2024) y reveló que la vida atmosférica del N₂O cae a un ritmo del 1,4% por década, alteración impulsada por cambios en la circulación y las temperaturas estratosféricas generadas por el propio cambio climático. Este ritmo de caída en la persistencia del gas es comparable con el rango de variación entre los escenarios de emisiones manejados por el IPCC, lo que añade un nivel de complejidad no incorporado hasta la fecha en la mayoría de los estudios climáticos.

Según los expertos de la UC Irvine, este fenómeno tiene afectaciones directas sobre las proyecciones y políticas públicas relacionadas, tanto para la mitigación del cambio climático como para la preservación del ozono estratosférico. El óxido nitroso es el tercer gas de efecto invernadero de larga duración más relevante, solo por detrás del dióxido de carbono y el metano, y permanece como la principal sustancia que agota la capa de ozono producida de manera antropogénica, según Prather al explicar la importancia de estos resultados.

El modelo tradicional para proyectar la abundancia atmosférica de N₂O se centraba, en gran medida, en las emisiones provenientes de la agricultura, la industria y las fuentes naturales. Esta nueva investigación obliga a contemplar un factor adicional: la forma en que el cambio climático altera el principal sumidero de óxido nitroso, localizado en la estratosfera, parte de la atmósfera situada entre 10 y 50 kilómetros sobre la superficie terrestre.

Cerca del 90% del óxido
Cerca del 90% del óxido nitroso se destruye en la estratosfera por acción de la radiación solar entre los 25 y 40 kilómetros de altitud, mientras que el 10% restante desaparece mediante reacciones con átomos de oxígeno excitados, procesos que inciden directamente en el balance atmosférico (Imagen Ilustrativa Infobae)


Dentro de la estratosfera, el 90% de la destrucción del N₂O ocurre mediante descomposición fotolítica por radiación solar, entre los 25 y 40 kilómetros de altitud. El 10% restante del gas se elimina por reacción con átomos de oxígeno excitados.

Durante este proceso, parte del N₂O se convierte en óxidos de nitrógeno, que actúan como catalizadores en la destrucción del ozono estratosférico. Esto posiciona al óxido nitroso como la sustancia con mayor impacto en la degradación de dicha capa desde que se eliminaron progresivamente los clorofluorocarbonos en virtud del Protocolo de Montreal, tras la investigación pionera de F. Sherwood Rowland y Mario Molina en la propia UC Irvine.

Según el artículo, el acortamiento de la vida útil del N₂O se explica por el efecto simultáneo de varios factores. Por un lado, el dióxido de carbono incrementa las temperaturas cerca de la superficie, pero enfría la estratosfera.

Este enfriamiento, junto con cambios en la circulación atmosférica, acelera el transporte del N₂O hacia las áreas donde se destruye más eficientemente, como señaló Calum Wilson, investigador de posgrado en la UC Irvine. De esta forma, el proceso químico que elimina el gas se ve intensificado indirectamente por la influencia del cambio climático en la dinámica y la temperatura de las capas altas de la atmósfera.

El enfriamiento de la estratosfera
El enfriamiento de la estratosfera y los cambios en la circulación atmosférica, impulsados por el dióxido de carbono, intensifican el transporte de óxido nitroso hacia zonas donde se destruye de manera más eficiente, según los investigadores de la Universidad de California en Irvine (Imagen ilustrativa Infobae)

El efecto de esta retroalimentación ha sido subestimado hasta ahora. Prather subrayó: “El cambio en el ciclo de vida del óxido nitroso atmosférico es una pieza crucial del rompecabezas que se ha pasado por alto en gran medida”. De acuerdo al estudio, la reducción en la vida media del N₂O —hoy establecida en 117 años— impacta las proyecciones climáticas hasta el año 2100 en un grado similar al de los propios escenarios socioeconómicos integrados por el IPCC.

La investigación detalla que si la tendencia actual continúa, los modelos climáticos verán modificados sus escenarios de concentración de N₂O sin necesidad de alteración alguna en las emisiones actuales. Continuar en este camino recortaría las proyecciones de óxido nitroso atmosférico a niveles equiparables a los de un escenario de emisiones medias, es decir, una mejora sustancial respecto a los escenarios pesimistas, según el equipo de la UC Irvine.

Estos descubrimientos inciden en áreas centrales de la política científica: los cálculos del potencial de calentamiento global del N₂O, la efectividad de las medidas internacionales adoptadas en el marco del Acuerdo de París, y el diseño de las estrategias para reducir las emisiones provenientes del sector agrícola e industrial.

El N₂O, que se acumula en la atmósfera tanto por fuentes naturales (el suelo y las aguas oceánicas) como por actividades humanas (especialmente el uso de fertilizantes en la agricultura, la quema de combustibles fósiles y procesos industriales), es arrastrado por las corrientes atmosféricas hacia la estratosfera tropical, donde la radiación ultravioleta y las reacciones químicas se encargan de su destrucción. Al descomponerse, genera óxidos de nitrógeno, acelerando la pérdida de ozono, lo que amplía su impacto ambiental más allá del cambio climático.

El tiempo de permanencia del
El tiempo de permanencia del óxido nitroso en la atmósfera, actualmente fijado en 117 años, influye de manera decisiva en las proyecciones climáticas hasta el año 2100, alcanzando niveles de impacto similares a los de los escenarios socioeconómicos globales (Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar de la claridad de la señal observacional, los autores recalcan la necesidad de más experimentos y simulaciones con modelos climáticos y químicos avanzados para cuantificar con precisión todos los mecanismos involucrados en esta cadena. Destacan también la importancia de analizar variantes regionales de circulación estratosférica y las interacciones con otros cambios en la composición atmosférica para perfeccionar estas proyecciones bajo diversos escenarios climáticos.

Prather advirtió que la magnitud de la incertidumbre asociada a la química y dinámica estratosféricas “presenta incertidumbres en la proyección de N₂O tan grandes como las incertidumbres en los diferentes escenarios de emisiones”. De hecho, recalcó la necesidad de que estos efectos se incorporen de manera sistemática a los modelos utilizados para las evaluaciones climáticas internacionales, ya que la omisión de este proceso podría subestimar o sobrevalorar los riesgos futuros relacionados con el calentamiento global y la degradación de la capa de ozono.

Fuente:  https://www.infobae.com/america/medio-ambiente/2026/02/04/alertan-que-el-cambio-climatico-acelera-la-descomposicion-de-un-potente-gas-de-efecto-invernadero/


sábado, 14 de febrero de 2026

Los accidentes laborales dejan 735 muertos en 2025, un 7,7% menos en España

 Las muertes en jornada bajan en 62 casos y los fallecimientos “in itinere” aumentan en uno.


Los accidentes laborales dejaron 735 fallecidos en 2025, lo que supone 61 muertes menos que en 2024 y un descenso del 7,7%. Los datos provisionales de siniestralidad laboral difundidos por el Ministerio de Trabajo reflejan una caída de los fallecimientos en jornada, aunque aumentan ligeramente los registrados en desplazamientos.

El balance anual muestra una reducción global de la mortalidad laboral respecto al ejercicio anterior, con diferencias entre los siniestros ocurridos durante la jornada y los producidos en trayectos al centro de trabajo.

De los 735 fallecidos en accidentes laborales en 2025, un total de 584 muertes se produjeron durante la jornada laboral, lo que supone 62 fallecidos menos que en 2024.

Por su parte, los accidentes mortales registrados “in itinere”, es decir, en los desplazamientos al lugar de trabajo o de regreso al domicilio, ascendieron a 151 fallecidos en 2025, lo que implica un caso más que en 2024.

Tipo de accidente laboralFallecidos 2025Variación respecto a 2024
En jornada laboral584-62 fallecidos
“In itinere”151+1 fallecido

La principal causa de muerte en accidentes laborales en 2025 fueron los infartos, derrames cerebrales y otras causas estrictamente naturales, que provocaron 251 fallecidos en 2025, lo que supone 15 muertes menos que en 2024.

Este tipo de patologías se mantiene como el origen más frecuente de los fallecimientos registrados en el entorno laboral, por delante de otros tipos de siniestros.

Causa principal de fallecimientoFallecidos 2025Variación respecto a 2024
Infartos, derrames y causas naturales251-15 fallecidos
Con los 735 fallecidos en 2025, la siniestralidad laboral registra su segundo descenso anual consecutivo en términos de mortalidad, según los datos avanzados por Trabajo.
Esta estadisticas son reportada en España
Fuente;  https://www.elboletin.com/los-accidentes-laborales-dejan-735-muertos-en-2025-un-77-menos/

martes, 10 de febrero de 2026

Guía de la Inspección para afrontar los fenómenos meteorológicos en el entorno laboral

 


La Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha publicado una nueva Guía de actuación inspectora frente a fenómenos meteorológicos adversos (FMA) con el objetivo de mejorar la gestión preventiva de los riesgos derivados de condiciones climáticas extremas. Esta guía actualiza el enfoque preventivo, subrayando la importancia de considerar los FMA como una condición de trabajo según el artículo 4.7 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), e incorpora pautas concretas de evaluación, planificación y control ante este tipo de riesgos emergentes.

El documento destaca que fenómenos como olas de calor, lluvias intensas, nieblas, vientos fuertes o radiación solar pueden generar situaciones de riesgo laboral tanto directos como indirectos. La guía propone un análisis integral que parte de la identificación de estos fenómenos en la evaluación de riesgos y continúa con la caracterización específica de su impacto en función de factores como la ubicación geográfica, las tareas realizadas, la época del año o las características personales de los trabajadores.

La planificación de medidas preventivas se articula en dos niveles: por un lado, las medidas ordinarias durante la actividad habitual (por ejemplo, dotación de puntos de sombra o pausas programadas en trabajos a la intemperie), y por otro, las medidas de emergencia ante alertas meteorológicas oficiales, especialmente aquellas emitidas por AEMET en niveles naranja o rojo. En estos casos, la empresa debe adaptar las condiciones de trabajo, incluso reduciendo o modificando la jornada laboral si es necesario.

Otro elemento destacado es la inclusión de colectivos especialmente vulnerables (trabajadores sensibles, embarazadas, menores), para los que deben establecerse medidas específicas de protección y vigilancia de la salud. Además, se establece la obligación de proporcionar equipos de protección individual (EPI) adecuados a cada riesgo climático, desde ropa impermeable hasta prendas con protección frente a radiación UV.

La guía también insiste en la importancia de la información y formación a los trabajadores, tanto para identificar síntomas derivados de la exposición a FMA como para actuar ante posibles emergencias. Se promueve la realización de simulacros y la actualización constante de los procedimientos internos, especialmente en actividades críticas como la conducción, el trabajo en altura o las tareas agrícolas.

Por último, se recuerda la reciente reforma legal que permite a los trabajadores ausentarse hasta cuatro días del centro de trabajo si no pueden desplazarse debido a un fenómeno meteorológico adverso o si existe riesgo grave e inminente, reforzando así el enfoque preventivo desde una perspectiva jurídica y organizativa.

Esta guía representa un avance significativo hacia una cultura preventiva más resiliente frente al cambio climático y sus consecuencias en el entorno laboral.

Fuente; https://prevencionar.com/2026/02/04/guia-de-la-inspeccion-para-afrontar-los-fenomenos-meteorologicos-en-el-entorno-laboral/

Acceso a la guia;  https://drive.google.com/drive/u/1/folders/167bZyg26EWF2HehP65GRAHoyfzu12VHp

Si no puedes descargar la guia, házmelo saber y te la reenvio a tu correo.  Déjalo en los comentarios

domingo, 1 de febrero de 2026

Epidemia de gripe: salud laboral y medidas de prevención

 España está atravesando una epidemia de gripe con un aumento significativo de casos de la modalidad tradicional de tipo A, agravada por la variante K, subcategoría con mutaciones capaces de esquivar al sistema inmunológico. Esta nueva cepa se propaga más deprisa y ha provocado un adelanto de la temporada gripal en nuestro país


La gripe es una enfermedad de alto impacto en la salud laboral, causando entre el 10% y el 17% de las bajas anuales en España y provocando una pérdida significativa de productividad. Se considera generalmente una contingencia común, aunque puede ser enfermedad profesional en el caso de los trabajadores sanitarios. La baja por gripe suele durar una semana y se recomienda no acudir al trabajo con síntomas para evitar contagios.

Aspectos clave de la gripe en el trabajo

  • Baja laboral. Los empleados con síntomas de gripe deben quedarse en casa para evitar contagios. La baja médica por contingencia común es emitida por el médico de Atención Primaria tras la evaluación, con una duración estándar de 7 días, aunque puede variar.
  • Contagio en el ámbito laboral. Generalmente no se considera riesgo laboral, salvo en el sector sanitario (exposición a pacientes con sospecha o diagnóstico).
  • Impacto económico. La gripe provoca una pérdida sustancial de horas de trabajo y productividad, impactando la economía empresarial.

Medidas preventivas en la empresa

  • Higiene. Fomentar el lavado de manos frecuente y el uso de desinfectantes.
  • Limpieza y ventilación. Asegurar la ventilación adecuada en interiores de edificios públicos y espacios concurridos como oficinas y transportes. Debe reforzarse la limpieza regular de superficies compartidas (escritorios, pomos, teléfonos).
  • Flexibilidad. Implementar políticas de teletrabajo o flexibilidad horaria para trabajadores enfermos o con familiares enfermos.

Recomendaciones para trabajadores

  • Evitar ir a trabajar con fiebre. No acudir al lugar de trabajo hasta que la fiebre desaparezca sin medicamentos durante al menos 24 horas.
  • Hidratación nasal. Utilizar soluciones de agua de mar para mantener las fosas nasales hidratadas y protegidas contra virus.
  • Grupos de riesgo. Personas con enfermedades subyacentes o embarazadas deben consultar a un médico rápidamente.
  • Responsabilidad individual. Quedarse en casa al enfermar es la mejor herramienta para gestionar la gripe en el entorno laboral.
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Fuente:  https://www.seguridad-laboral.es/actualidad/gripe-epidemia-salud-laboral-medidas-prevencion_20260130.html

sábado, 31 de enero de 2026

Trabajo en altura y seguridad: normativas y buenas prácticas

 El trabajo en altura, ya sea en la construcción, mantenimiento de edificios o en telecomunicaciones, conlleva riesgos significativos de caídas, una de las principales causas de accidentes laborales.


Redacción

La implementación de normativas y buenas prácticas de seguridad es crucial para proteger a los trabajadores y minimizar estos riesgos.

Normativas de seguridad para trabajo en altura

  1. Uso obligatorio de equipos de protección personal (EPI): La normativa exige el uso de arneses, líneas de vida, cascos y calzado antideslizante en todo momento. Los EPI deben ser inspeccionados regularmente para garantizar que estén en buen estado.
  2. Formación especializada: Los trabajadores deben recibir formación específica sobre el manejo de equipos de protección, técnicas de trabajo seguro y cómo reaccionar en caso de emergencia.
  3. Accesibilidad y estructuras seguras: Las plataformas de trabajo deben ser estables y construidas según los estándares de seguridad. El uso de andamios y escaleras debe estar regulado para evitar caídas accidentales.
  4. Planificación del trabajo: Antes de realizar cualquier tarea en altura, debe elaborarse un plan de seguridad que incluya la evaluación de los riesgos, la identificación de zonas peligrosas y la planificación de rescates en caso de caída.

Buenas prácticas para trabajar en altura

  • Comprobación de equipos antes de usar: Es fundamental verificar el estado de los EPI y los sistemas de anclaje antes de comenzar el trabajo. Los equipos defectuosos deben ser reemplazados inmediatamente.
  • Trabajo en equipo: El trabajo en altura debe realizarse con un compañero que pueda asistir en caso de emergencia y que también esté capacitado en las medidas de seguridad.
  • Zonas de seguridad: Siempre debe haber una zona de seguridad delimitada para evitar que personas ajenas al trabajo se acerquen a las áreas de riesgo.
  • Condiciones climáticas: El trabajo en altura debe suspenderse si las condiciones meteorológicas son adversas (viento fuerte, lluvia, etc.), ya que aumentan el riesgo de caídas.

El trabajo en altura requiere una planificación cuidadosa y el cumplimiento estricto de las normativas de seguridad para proteger a los trabajadores de lesiones graves. La implementación de buenas prácticas y el uso adecuado de equipos de protección son esenciales para prevenir accidentes en estos entornos de alto riesgo.

 Nos interesa tu opinión acerca del trabajo en altura y la seguridad:

  1. ¿Estás familiarizado con las normativas de seguridad que regulan el trabajo en altura en tu país o empresa? ¿Cómo se aplican?
  2. ¿Qué tan efectivos consideras que son los equipos de protección personal (EPI) en la prevención de caídas en el trabajo en altura?
  3. ¿Cómo debería tu empresa mejorar la formación y el entrenamiento en trabajos de altura para garantizar la seguridad de los empleados?
  4. ¿Qué piensas sobre la importancia de las inspecciones periódicas de los equipos y la planificación de rescates en los trabajos en altura?
  5. En tu opinión, ¿deberían ser más estrictas las normativas de seguridad para el trabajo en altura, especialmente en sectores como la construcción y telecomunicaciones?
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Fuente:https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2025/04/01/trabajo-en-altura-seguridad-normativas-buenas-practicas?utm_source=cerpie&utm_medium=email&utm_campaign=flash_310126

 

viernes, 30 de enero de 2026

Suicidio y trabajo: una zona ciega de la seguridad social laboral

 Hoy, el deterioro de la salud mental y el aumento del suicidio plantean un desafío distinto, pero igualmente urgente


La tasa de suicidio en Chile alcanza hoy 10,3 por cada 100 mil habitantes, según cifras del Ministerio de Salud. En términos absolutos, esto se traduce en cerca de 2 mil personas que se quitan la vida cada año. No se trata solo de una estadística sanitaria: es un fenómeno social de enorme magnitud que interpela directamente al Estado y a sus sistemas de protección.

Sin embargo, cuando esta realidad se observa desde la seguridad social laboral, el silencio es evidente. No existen datos oficiales públicos que permitan identificar cuántos de estos suicidios tienen vinculación con el trabajo, ni tampoco mecanismos institucionales destinados a investigar esa posible relación.

Aun así, antecedentes del Servicio Médico Legal indican que en 2022 se registraron 38 muertes ocurridas en lugares de trabajo, una cifra que no puede ser leída como una anomalía estadística, sino como una señal de alerta que hoy el sistema no está preparado para interpretar.

Desde el punto de vista de la seguridad social, el Seguro Social contra Riesgos de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales (Ley 16.744) no contempla el suicidio dentro de su cobertura. Más aún, el sistema no solo excluye su cobertura, sino que tampoco desarrolla estudios que permitan analizar si el trabajo pudo haber sido un factor determinante en estos desenlaces. Así, el suicidio queda completamente fuera del radar de la protección social laboral.

Si se quisiera incorporar esta realidad dentro del marco vigente, el suicidio debería ser reconocido como una contingencia derivada de un accidente del trabajo o de una enfermedad profesional. ¿Es esto posible?

¿Accidente del trabajo?

La respuesta inicial parece negativa. El artículo 5 de la Ley 16.744 excluye expresamente de la categoría de accidente del trabajo aquellos hechos producidos intencionalmente por la víctima. Bajo esta definición, el suicidio quedaría automáticamente fuera del sistema.

No obstante, esta frontera no es tan nítida como parece. En algunos países, procesos judiciales extensos han intentado demostrar que la persona que se suicida se encuentra en un estado mental tal que no puede ejercer una voluntad plenamente consciente, cuestionando así la noción de intencionalidad. Este camino existe, pero es complejo, caso a caso, altamente judicializado y costoso, tanto en términos humanos como institucionales.

La alternativa legislativa –modificar el artículo 5– tampoco es sencilla. Implica el desarrollo de un proyecto de ley, disponibilidad política y una discusión que fácilmente puede desviarse hacia terrenos valóricos o éticos, alejándose del foco central: la protección efectiva de la seguridad social frente a una realidad del trabajo contemporáneo.

¿Enfermedad profesional?

Existe, sin embargo, una segunda vía normativamente plausible. El artículo 7 de la Ley 16.744 define la enfermedad profesional como aquella “causada de manera directa por el ejercicio de la profesión o el trabajo que realice una persona”. Desde esta perspectiva, el suicidio podría entenderse como el desenlace de una enfermedad mental de origen laboral, siempre que se logre acreditar un nexo causal suficiente con la exposición a riesgos psicosociales en el trabajo.

En la práctica, pueden darse distintos escenarios: personas que ya habían reportado una enfermedad mental reconocida como laboral; otras cuya situación fue rechazada como generada por el trabajo; y muchas que nunca denunciaron ni visibilizaron su situación antes del desenlace. En cualquiera de estos casos, si se demuestra que el suicidio se explica por una exposición relevante a riesgos psicosociales laborales, entonces –bajo la ley vigente– el caso sí podría ser reconocido como de origen laboral.

¿Cómo avanzar?

Reconocer esta posibilidad no implica abrir la puerta a calificaciones de origen laboral automáticas ni arbitrarias. Por el contrario, exige estándares altos, estudios rigurosos y peritajes especializados. El análisis del nexo causal debería estar a cargo de especialistas acreditados en investigaciones forenses complejas de este tipo, considerando al menos antecedentes de salud, psicosociales y laborales de la persona fallecida, así como testimonios del entorno de trabajo.

Estos estudios debieran realizarse bajo modelos validados internacionalmente, normados y supervisados por la Superintendencia de Seguridad Social, entidad responsable de regular y fiscalizar el Seguro Social de Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales.

Si el análisis concluye que existe un nexo causal suficiente, el suicidio debería ser reconocido como de origen laboral, con todos los efectos que ello implica en términos de cobertura, prestaciones, responsabilidad institucional y acciones preventivas.

Una omisión que ya no es sostenible

La evidencia muestra que los suicidios han ido en aumento y que el trabajo ocupa un lugar central en la vida de las personas. En Chile, uno de cada cinco lugares de trabajo presenta un riesgo psicosocial no óptimo, según datos CEAL-SM 2024. Ignorar esta realidad es mantener una zona ciega en la seguridad social.

Además, reconocer el origen laboral de un suicidio, cuando así quede demostrado, no solo permite otorgar protección a las familias, sino que activa mecanismos de gestión preventiva en las organizaciones. Esto visualizaría la situación y obligaría a intervenir las condiciones de trabajo, contribuyendo a proteger la salud mental y la vida de todas las personas trabajadoras.

Durante la pandemia, la seguridad social fue capaz de adaptarse y reconocer el COVID-19 como enfermedad laboral cuando se acreditaba su origen ocupacional. Fue una señal clara de que el sistema podía hacerse cargo de realidad del trabajo.

Hoy, el deterioro de la salud mental y el aumento del suicidio plantean un desafío distinto, pero igualmente urgente. Si el trabajo puede enfermar y matar, la seguridad social laboral no puede seguir actuando como si no lo supiera. La pregunta ya no es si corresponde discutir esta cobertura –que debe y puede darse–, sino si estamos dispuestos, como sociedad, a asumir el costo humano, social e institucional de no hacerlo

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Fuente: https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2026/01/26/suicidio-y-trabajo-una-zona-ciega-de-la-seguridad-social-laboral/

lunes, 26 de enero de 2026

Microplásticos y salud humana: ¿Mito o realidad? La urgencia de una investigación científica rigurosa

 Los microplásticos son fragmentos diminutos de plástico, que con el tiempo se han diseminado por todo el planeta. Se encuentran en el aire, el agua, el suelo y, más alarmantemente, en los alimentos.

Redacción

Su presencia en la vida diaria ha desencadenado un creciente interés por entender los posibles efectos que pueden tener sobre la salud humana. En este contexto, la comunidad científica ha expresado una creciente preocupación por la proliferación de estudios que sugieren efectos nocivos de los microplásticos sin contar con suficiente evidencia científica rigurosa. Este artículo aborda la importancia de aplicar un enfoque más metodológico y científico en la investigación sobre microplásticos y su impacto en la salud humana.

El aumento en la detección de microplásticos en los tejidos humanos ha generado titulares alarmistas que, si bien logran captar la atención del público, no siempre se basan en investigaciones rigurosas. Recientemente, un artículo publicado en Nature Medicine alertaba sobre la necesidad de realizar estudios más sólidos en este campo, al destacar que algunas investigaciones previas carecen de las metodologías necesarias para proporcionar conclusiones confiables. En particular, se señala que en estudios previos no se ha logrado diferenciar adecuadamente entre los plásticos y los lípidos naturales en los tejidos humanos, lo que podría llevar a resultados incorrectos.

En el contexto de la salud laboral y la prevención de riesgos laborales, el tema de los microplásticos cobra relevancia debido a su presencia tanto en el medio ambiente como en los espacios de trabajo, especialmente en industrias relacionadas con la fabricación de productos plásticos y la gestión de residuos. La exposición constante a microplásticos puede ser un factor de riesgo aún no completamente evaluado, y las medidas preventivas deben ser implementadas con base en investigaciones científicas robustas.

La psicosociología del riesgo también juega un papel importante en este debate. Las investigaciones sin rigor pueden generar una sensación de inseguridad innecesaria en la población, lo que afecta su bienestar psicológico. Esta incertidumbre social podría derivar en un "alarmismo ambiental" que afecta tanto a los individuos como a las políticas públicas. Para mitigar estos efectos, los expertos subrayan la importancia de una comunicación científica clara y precisa.

En términos de sostenibilidad y medioambiente, el reciclaje y la reducción de plásticos son soluciones clave para combatir la proliferación de microplásticos. Sin embargo, el enfoque debe ser global y sistemático, ya que la sola disminución de los plásticos de un solo uso no será suficiente si no se abordan adecuadamente los sistemas de producción, consumo y gestión de residuos.

El papel de la inteligencia emocional y el liderazgo empresarial también es crucial. Las organizaciones deben liderar con responsabilidad, invirtiendo en soluciones tecnológicas que ayuden a reducir el impacto ambiental de los microplásticos. Además, la gestión empresarial debe contemplar la sostenibilidad como una estrategia clave para reducir los riesgos laborales derivados de la exposición a estos contaminantes.

El estudio de los microplásticos y su impacto en la salud humana sigue siendo un campo emergente que requiere un enfoque metodológico más riguroso y estandarizado. Aunque la exposición a estos contaminantes es una realidad, aún no se cuentan con suficientes pruebas científicas para confirmar sus efectos nocivos a gran escala. Es esencial que los investigadores sigan impulsando estudios basados en pruebas sólidas, y que los resultados sean comunicados de manera responsable para evitar alarmas innecesarias.

Es importante que, desde las políticas públicas y las estrategias empresariales, se prioricen prácticas que busquen reducir la producción de plásticos, mejorar la gestión de residuos y fomentar la sostenibilidad. La colaboración científica y la transparencia serán fundamentales para comprender completamente el impacto de los microplásticos y, de ser necesario, implementar regulaciones adecuadas.

Nos interesa tu opinión

  1. ¿Cómo podemos mejorar la investigación y las metodologías de análisis sobre microplásticos para obtener resultados más precisos y confiables?
  2. ¿Qué impacto puede tener el "alarmismo" mediático sobre la percepción pública de los riesgos ambientales y de salud asociados con los microplásticos?
  3. ¿Es suficiente la regulación actual de los plásticos de un solo uso para mitigar los efectos de los microplásticos en la salud humana?
  4. ¿Cómo pueden las empresas incorporar la sostenibilidad y la prevención de riesgos relacionados con los microplásticos en sus procesos productivos?
  5. ¿Cuál es el papel de la inteligencia emocional en la toma de decisiones ambientales y laborales frente a los riesgos de contaminación por microplásticos?
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Fuente:  https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2026/01/22/microplasticos-salud-humana-mito-o-realidad-urgencia-investigacion-cientifica-rigurosa?utm_source=cerpie&utm_medium=email&utm_campaign=flash_260126


jueves, 22 de enero de 2026

Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo 2026: el reto de los riesgos psicosociales

 Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo 2026: Entornos de trabajo psicosociales saludables, un camino hacia trabajadores realizados y organizaciones fuerte

El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo 2026 pone el acento en una realidad que durante años ha sido tratada de forma parcial o reactiva: los entornos de trabajo psicosociales y su impacto directo en la salud, la seguridad y el desempeño de las personas trabajadoras.

El entorno psicosocial de trabajo no es un concepto abstracto ni subjetivo. Se define por la manera en que el trabajo se diseña, se organiza y se gestiona, así como por las prácticas organizativas que determinan las condiciones laborales cotidianas. En este marco, factores como la carga y el tiempo de trabajo, la claridad de roles, la autonomía, el apoyo social o la existencia de procesos justos y transparentes influyen de forma decisiva en cómo se vive el trabajo y en sus consecuencias sobre la salud y el rendimiento.

Cuando estos factores se gestionan de forma inadecuada, dejan de ser simples características del entorno laboral y se convierten en riesgos psicosociales. Riesgos que deben abordarse con el mismo rigor que los riesgos físicos, químicos o biológicos, ya que su impacto puede ser igualmente grave y, en muchos casos, más persistente en el tiempo.

Con motivo del 28 de abril, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha anunciado la publicación de diversos materiales de campaña, entre los que destacan un informe global y una presentación en PowerPoint, orientados a apoyar a organizaciones, profesionales y responsables en la gestión preventiva de los factores psicosociales.

El informe adopta un enfoque organizacional claramente preventivo, alejándose de visiones centradas exclusivamente en la persona trabajadora. Analiza los factores psicosociales desde tres niveles complementarios:

  • El puesto de trabajo, donde se concretan las demandas, el ritmo, la autonomía y la definición de funciones.

  • La forma en que se organiza y gestiona el trabajo, incluyendo cargas, tiempos, recursos y toma de decisiones.

  • Las prácticas a nivel de la organización, que configuran la cultura, la equidad, la participación y la coherencia entre discurso y realidad.

El mensaje de fondo es inequívoco: no es posible hablar de trabajadores realizados ni de organizaciones fuertes sin una gestión consciente y sistemática de los riesgos psicosociales. La prevención eficaz no se basa en la resiliencia individual, sino en decisiones organizativas bien diseñadas, evaluadas y corregidas cuando generan daño.

El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo 2026 se convierte así en una oportunidad para revisar cómo se está gestionando realmente el trabajo, más allá de declaraciones de intenciones. Porque los entornos psicosociales saludables no se improvisan: se gestionan.

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Fuente: https://prevencionar.com/2026/01/15/dia-mundial-de-la-seguridad-y-salud-en-el-trabajo-2026-el-reto-de-los-riesgos-psicosociales/