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martes, 20 de enero de 2026

Cómo el equipo adecuado puede mejorar la ergonomía en el departamento de soldadura

 Un soldador que trabaja cómodamente tiene menos probabilidades de sufrir lesiones innecesarias


No es de extrañar que, al llegar a los 30, los soldadores no sean tan flexibles como cuando empezaban en la industria metalúrgica. Lo sorprendente es que la mayoría de las empresas no lo tengan en cuenta, poniendo a estos valiosos profesionales en riesgo de sufrir esguinces y torceduras que les impidan trabajar.

Este tipo de lesiones ergonómicas, donde las posturas incómodas y las actividades repetitivas provocan dolor y daños en músculos, tendones y ligamentos, son un problema real en la industria manufacturera. Según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), en 2018, último año del que se dispone de datos sobre este tipo de trastornos musculoesqueléticos, se registraron 38,640 casos en el sector privado. Esta cifra se sitúa justo detrás de la de los trabajadores de la salud y la asistencia social (56,360 casos) y la del comercio minorista (41,070 casos). La BLS también informó que la mediana de días de baja laboral por estas lesiones fue de 12.

Este tipo de lesiones no parecen ser un problema grave cuando solo se pierden unos pocos días de trabajo. Al fin y al cabo, un tirón en un músculo de la espalda se puede tratar con ibuprofeno y hielo, ¿verdad? Pero a veces, este tipo de lesiones pueden acumularse con los años y provocar problemas mucho mayores, con costes mucho más elevados y un mayor tiempo de baja laboral.

Para reducir el riesgo de esguinces y torceduras en el departamento de soldadura, un fabricante de estructuras metálicas puede asegurarse de que los soldadores trabajen cómodamente y con el equipo adecuado.

Evite posturas incómodas y una mala postura

Las lesiones de espalda y hombros son comunes entre los soldadores, ya que suelen adoptar posturas incómodas al trabajar. Las lesiones de espalda a menudo se deben a inclinarse sobre la pieza de trabajo durante periodos prolongados. Las lesiones de hombro se relacionan con mantener los brazos alejados del cuerpo o por encima del hombro durante mucho tiempo.

Por eso, según Andy Monk, gerente de producto de Bernard, un soldador debe adoptar una posición neutra al trabajar. Piense en ella como una posición natural para el cuerpo, como si estuviera en reposo, de pie o sentado.

“El trabajo debe realizarse entre la cintura y los hombros”, dijo Monk. “Es importante mantener los codos y las manos lo más cerca posible de una posición neutral”.

El diseño de las pistolas de soldadura por arco metálico con gas (GMAW) puede ayudar a solucionar algunos de estos problemas ergonómicos. La curvatura del mango, la forma del cuello y la pistola en sí misma permiten que el soldador adopte una posición mucho más cómoda al trabajar.

“Por supuesto, todo depende de la aplicación, pero se puede trabajar para lograr una buena postura y que el cuerpo esté en una posición neutral”, explicó Monk.

Por ejemplo, en algunas aplicaciones de soldadura de alta exigencia, un soldador podría optar por usar una pistola GMAW de mango recto, colocando el cable de alimentación sobre el hombro mientras acciona el gatillo superior. Los hombros ayudan a soportar el peso del cable durante el proceso de soldadura, reduciendo la tensión que normalmente recaería sobre los brazos y la espalda, y facilitando el movimiento alrededor de la pieza de trabajo, que suele ser grande.

El mango y el cuello curvos de la antorcha ayudan al soldador a manejar la pistola con mayor comodidad mientras introduce la boquilla en la junta.

Monk añadió que la mayoría de quienes trabajan con un mango recto eligen un cuello de 60 grados porque así la boquilla queda justo dentro del charco de soldadura. Quienes optan por un mango curvo suelen elegir un cuello de 45 grados, ya que complementa la curvatura del mango y ayuda al soldador a lograr una posición óptima.

Ya sea que el mango sea curvo o recto, el objetivo es que la pistola de soldar sea ligera y cómoda. Monk comentó que, en general, un mango más pequeño es más fácil de maniobrar que uno más grande.

Una vez más, la aplicación es el factor determinante para elegir la pistola. Si se requiere una pistola de bajo amperaje, el soldador podrá usar una con un mango y un cable más pequeños, lo que facilita el trabajo. Obviamente, un trabajo que requiera un amperaje mayor exigirá una pistola con un mango y un cable más grandes.

Un experto en pistolas de soldar puede asesorar al soldador sobre las opciones disponibles para una aplicación de soldadura compleja. ¿Sería posible realizar el trabajo con una pistola de menor amperaje, la que sería más fácil de manejar? Posiblemente, pero se debe considerar el ciclo de trabajo, el gas de protección y el modo de transferencia. ¿Se sobrecalentará la pistola debido a que el cable de alimentación tiene menos cobre del necesario para un ciclo de trabajo mayor o para soldadura pulsada? Si no se puede realizar el trabajo con la pistola de menor amperaje, ¿qué se puede hacer para reducir el esfuerzo muscular del soldador?

Hablando de cables de alimentación, los cables más pequeños y cortos son más fáciles de manejar, lo que ayuda a reducir la fatiga del operador. Además, los cables cortos representan un menor riesgo de tropiezos que los cables más largos, que pueden estar enrollados en el suelo y estorbar. Monk comentó que una longitud común para el cable es de 4.5 metros (15 pies), aunque la mayoría de los fabricantes de pistolas de soldar ofrecen longitudes de 3 metros (10 pies) si el soldador prefiere una longitud menor.

Otro aspecto de las pistolas de soldar que ayuda a los soldadores a evitar posturas incómodas es la posibilidad de ajustar el cuello. Esto incluye cuellos giratorios y flexibles.

Los cuellos giratorios son útiles para trabajos en posiciones incómodas, como soldar por encima de la cabeza.

“Si un soldador trabaja en una posición incómoda, el cuello se puede aflojar y ajustar para alcanzar mejor la junta de soldadura”, explicó Monk. “Tras ajustarlo, el soldador puede mantener los codos y las manos en una posición lo más cercana posible a una posición neutral”.

Los cuellos flexibles se pueden ajustar según la aplicación. Si una junta es difícil de alcanzar, una posición diferente del cuello podría ser la solución.

Las mesas y asientos de altura regulable, adaptados a las necesidades de soldadura, también ayudan a los soldadores a evitar esfuerzos excesivos durante el trabajo. Las mesas regulables son muy útiles dada la variedad de estaturas entre los soldadores del departamento; permiten ajustar la altura de la mesa para que la pieza de trabajo quede en una posición neutral. En cuanto a los asientos, la mayoría piensa solo en el típico asiento redondo con tres ruedas, pero las sillas de taller han evolucionado mucho. Ahora se diseñan con respaldo, e incluso algunas están disponibles en posiciones especiales, como las de estilo silla de jardín.

Minimizar las tareas altamente repetitivas

El trabajo de la mayoría de los soldadores no implica mucha repetición. Estos trabajos suelen realizarse en celdas de soldadura robóticas.

Sin embargo, muchos soldadores que utilizan pistolas GMAW deben apretar el gatillo repetidamente durante todo el turno, día tras día. Esto puede provocar una tensión muscular que, si bien puede ser leve, resulta muy dolorosa para un soldador que necesita tener los dedos en funcionamiento.

Un gatillo con bloqueo está diseñado para solucionar este movimiento repetitivo. Puede aliviar la tensión en el dedo que permanece presionado durante la mayor parte del turno.

"Podemos hacerlo con una pistola, y muchos alimentadores también lo incorporan ahora", dijo Monk. “Pero en lo que respecta a la pistola, por ejemplo, puedes apretar el gatillo, presionar el botón secundario que lo mantiene en su lugar y empezar a soldar. Para dejar de soldar, solo tienes que presionar el gatillo suavemente.

“No es algo que todo el mundo usaría, pero si tienes soldaduras muy largas, puede ser útil y evitar que tengas el dedo índice presionado todo el día.”

Para los soldadores que trabajan para un fabricante por contrato o un fabricante de equipo original (OEM), donde la soldadura repetitiva puede ser parte de la descripción del trabajo, es necesario tomarse un tiempo para descansar de la misma posición durante largos periodos. Hacer una pausa para limpiar o realizar otra tarea permite que los músculos se relajen antes de que el cuerpo tenga que volver a la misma postura.

Tome decisiones inteligentes al levantar objetos.

No todos los talleres cuentan con suministro centralizado de gases de soldadura, lo que significa que los soldadores deben manejar cilindros de gas individuales. Esto no representa un gran problema, pero, aun así, un soldador debe usar el sentido común al mover estos contenedores.

El Centro Canadiense de Salud y Seguridad Ocupacional ofrece los siguientes consejos para soldadores:

  • Use un dispositivo de elevación o pida ayuda al levantar cilindros llenos o parcialmente llenos.
  • Antes de mover un cilindro, asegúrese de que su tapa esté bien cerrada.
  • Inclinar y hacer rodar ligeramente un cilindro sobre su borde es útil para mover cilindros en distancias cortas, pero para trayectos más largos, utilice un carro para cilindros. Además, asegure el cilindro al carro antes de moverlo.

Si un cilindro tiene que ser levantado por una sola persona, coloque el pie delantero alrededor del cilindro, bájelo sobre el muslo presionando con la mano trasera mientras lo sujeta con la otra, y empújelo hacia adelante sobre una superficie plana con la mano trasera.

Estos consejos no garantizan que los soldadores eviten cualquier tipo de esguince o torcedura muscular, pero sí minimizan el riesgo. En el sector manufacturero, este tipo de plan de mejora continua tiene mucho sentido, sobre todo cuando las organizaciones afirman no encontrar personal para cubrir puestos de soldadura vacantes.


Canadian Centre for Occupational Health and Safety, www.ccohs.ca Bernard, www.bernardtregaskiss.com

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Fuente: 

https://www.thefabricator.com/thefabricatorenespanol/article/arcwelding/como-el-equipo-adecuado-puede-mejorar-la-ergonomia-en-el-departamento-de-soldadura


lunes, 19 de enero de 2026

Así afectará el cambio climático al oleaje de los océanos, las rutas marítimas y la geopolítica

 El calentamiento global no solo implica una subida de temperaturas, sino que también afecta al viento y a la altura de las olas. Y aunque el efecto va a ser desigual, un estudio científico ha determinado una serie de patrones y previsiones sobre cómo puede impactar en los océanos y en las rutas de transporte marítimas. En The Conversation detallan algunos de estos cambios. Así mientras en el Mediterráneo se prevé una reducción de viento y oleaje, en el Ártico es donde más aumentara. Este nuevo contexto abre la puerta  ala búsqueda de rutas alternativas y también a la geopolítica de las olas.

La mayor parte de los estudios científicos sobre clima se centran en las proyecciones futuras de temperatura debidas a las emisiones de gases de efecto invernadero. Un fenómeno que también afecta al oleaje de los mares.

Investigadores de la Universidad del País Vasco hemos analizado cómo el sistema atmósfera-océano terrestre absorbe los cambios de temperatura debidos al cambio climático e impacta en el medio marino. El calentamiento de la atmósfera se traslada de manera no lineal a los vientos y olas dando lugar a patrones complejos y con grandes diferencias en los distintos mares.

Los resultados obtenidos muestran que la evolución previsible del viento y la altura de las olas será muy desigual en los distintos océanos hasta finales del siglo XXI, con implicaciones futuras de tipo económico y geopolítico.

El Ártico: menos hielo y más olas

Un informe de la OCDE señala las ventajas que el deshielo en el Ártico podría representar para el transporte marino de mercancías: se estima que el tiempo de tránsito se reducirá en un 40 % con respecto a la ruta actual entre Asia y Europa.

Sin embargo, una vez desaparecido el hielo, aunque sea de forma parcial, nuestro pronóstico indica que para finales de siglo, el Ártico sufrirá el incremento más importante de viento y altura de olas de todos los océanos.

Este importante aumento, sin duda, dificultará la navegación por lo que, incluso en ausencia de hielo, quizás haga que el tránsito comercial por el Polo Norte siga siendo casi imposible.

Por ello, es improbable que esta combinación de cambios en el Ártico resulte en un debilitamiento sustancial del tráfico marítimo que, a través de Suez y finalizando en el Mediterráneo, conecta hoy Asia y Europa.

El Mediterráneo: olas, energías renovables y seguridad

El Mediterráneo constituye un eslabón clave en una segunda ruta marítima: la del petróleo y gas que se teje desde el Índico hacia Europa. En nuestra investigación, ambos mares muestran un comportamiento opuesto al del Ártico, con reducciones notables de viento y olas hasta finales de siglo. A nivel global, el Mediterráneo es el mar del que se esperan las mayores disminuciones tanto en viento como en altura de olas hasta el año 2100.

La década de 2010-2020 representa un punto de inflexión para un mar que en las pasadas décadas ha tenido un comportamiento constante y que ahora, hasta final de siglo, se encamina hacia una reducción de su viento y oleaje.

La incipiente implantación de plantas de extracción de energía de las olas podría verse comprometida ya que el diseño elegido en la primera planta operativa del Mediterráneo, situada en Jaffa (Israel), se basa en unos pistones cuyo rendimiento depende de la altura de ola. La previsible disminución de altura de la olas trae nuevos desafíos al desarrollo tecnológico de futuras plantas similares en el Mediterráneo.

Por otro lado, también se esperan cambios en el sector eólico y los parques marinos proyectados para las próximas décadas, que deberán hacer frente a una caída en su producción debido a la disminución de la velocidad del viento.

A lo largo del eje central del Mediterráneo, por donde transitan dos rutas marítimas fundamentales, las disminuciones de viento y oleaje estimadas en nuestro trabajo son del 2 % por década hasta finales del siglo.

Estos futuros cambios favorecerán una navegación más fluida en el Mediterráneo, lo cual conllevará un reto de seguridad adicional debido a la proliferación esperable de actividades ilegales, como el tráfico de armas, de drogas y personas.

Por ello, la propia estabilidad futura de los países ribereños representa en sí misma un reto para hacer del Mediterráneo un mar seguro para el tráfico de mercancías y el suministro energético.

¿Se puede contar con rutas alternativas a futuro?

Un menor oleaje reduce tiempos de navegación y costes, por lo que estos cambios futuros debidos al cambio climático reforzarán el papel de esas dos rutas marítimas centradas en el Mediterráneo. Uno de los principales patrones globales que emergen en las proyecciones de vientos y olas hasta 2100 es una intensa asimetría entre los hemisferios Norte y Sur, concentrándose en este último los mayores incrementos. Por ello, hay que considerar, además, que la vía alternativa al Mediterráneo, es decir, rodeando África, se verá dificultada debido a un sostenido incremento de viento y olas esperable para las próximas décadas en el Indico y Atlántico Sur.

Este debilitamiento en las perspectivas de consolidación de rutas alternativas incrementa todavía más la importancia geopolítica de tres nodos clave en dichas rutas: el canal de Suez, el estrecho de Bab-el-Mandeb y el estrecho de Ormuz, crucial para el suministro global de gas y petróleo. Así lo confirman las recientes tensiones bélicas en el golfo Pérsico. Paradójicamente, hemos visto que en esta reciente crisis la relevancia clave de estos nodos ha actuado como factor de estabilización para el comercio mundial, ya que la proyección simultánea de los intereses vitales contrapuestos de diferentes actores internacionales ha resultado en el mantenimiento de las rutas abiertas.

Pacífico Norte y acceso al Atlántico

En otras zonas como el Atlántico y Pacífico Norte también se prevén reducciones de viento y altura de olas. Esto se traducirá en una navegación más fluida y con menos costes, reforzándose así la importancia geopolítica del canal de Panamá como eslabón estratégico en el tráfico marítimo mundial.

Los recientes movimientos por parte de Estados Unidos para asegurar su control constituyen un indicador de la extraordinaria relevancia que en las próximas décadas se espera tenga el canal de Panamá. Entre las razones de esta importancia destaca el esperable incremento del tráfico en las próximas décadas debido a una navegación cada vez más fluida.

Geopolítica de las olas

Cuanto más favorables resultan las perspectivas geofísicas de consolidación de las actuales rutas de navegación hasta 2100, mayor es el potencial disruptivo que concentran los eslabones clave que las integran ante acontecimientos desestabilizadores de orden geopolítico.

Ante la falta de nuevas rutas alternativas, los actores interesados deberán concentrar sus esfuerzos en el control total o parcial de las actuales, lo cual paradójicamente puede dar lugar a acuerdos inesperados como el señalado más arriba en la reciente crisis del Golfo Pérsico.

Todavía se requieren estudios más regionalizados sobre la evolución, frecuencia e intensidad de futuros eventos marinos extremos. Con ellos será posible la previsión de escenarios para una mejor adaptación, planificación y gestión de los océanos. Esto permitirá también perfilar con más detalle las implicaciones económicas y geopolíticas derivadas de los cambios que sufran.The Conversation

Gabriel Ibarra Berastegui, Catedrático de Mecánica de Fluidos, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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Fuente; https://www.radiocable.com/asi-afectara-el-cambio-climatico-al-oleaje-de-los-oceanos-las-rutas-maritimas-y-la-geopolitica.html

domingo, 18 de enero de 2026

Las habilidades que marcarán la salud, la seguridad y el bienestar laboral en 2030

 


El debate sobre las habilidades del futuro suele centrarse en la tecnología, la automatización o la inteligencia artificial. Sin embargo, la evidencia más reciente apunta en otra dirección: el verdadero motor del trabajo en 2030 será la capacidad de las organizaciones para proteger la salud, garantizar la seguridad y promover el bienestar integral de las personas trabajadoras.

Los informes elaborados por el World Economic Forum, muestran con claridad qué competencias aumentarán su importancia en los próximos años. Leídos estos informes desde la óptica de la prevención, el mensaje es inequívoco: las habilidades clave del futuro son, en gran medida, habilidades preventivas.

De las competencias “blandas” a los determinantes de la salud laboral

Resiliencia, flexibilidad, agilidad, pensamiento analítico, liderazgo, autoconciencia, empatía o motivación aparecen entre las habilidades consideradas fundamentales en 2025 y con mayor crecimiento previsto hacia 2030. Lejos de ser atributos genéricos, estas competencias están directamente relacionadas con factores críticos de la salud laboral:

  • Resiliencia y autogestión emocional como barrera frente al estrés crónico, el burnout y la fatiga mental.

  • Pensamiento analítico y sistémico para anticipar riesgos, interpretar indicadores y tomar decisiones preventivas basadas en datos.

  • Liderazgo e influencia social como elementos clave para consolidar culturas de seguridad sólidas y coherentes.

  • Empatía y escucha activa como competencias esenciales para la gestión de riesgos psicosociales y la prevención de conflictos.

La prevención del siglo XXI ya no puede apoyarse únicamente en procedimientos, evaluaciones o medidas técnicas. Necesita personas capacitadas para gestionar la complejidad humana del trabajo.

Tecnología y salud: una alianza necesaria

La alfabetización tecnológica, el uso de datos y la comprensión de sistemas digitales también ocupan un lugar destacado en la proyección hacia 2030. Desde la salud y la seguridad laboral, estas habilidades representan una oportunidad clara:

  • Mejor análisis de datos de siniestralidad, absentismo y salud.

  • Integración de indicadores de bienestar en los sistemas de gestión.

  • Uso de herramientas digitales para la formación, la vigilancia de la salud y la mejora continua.

La tecnología, bien utilizada, no sustituye a la prevención: la refuerza.

Una oportunidad estratégica para las organizaciones

Este cambio en el mapa de habilidades ofrece a las empresas una oportunidad relevante: alinear la estrategia de personas con la estrategia preventiva. Las organizaciones que inviertan en estas competencias no solo estarán mejor preparadas para los cambios del mercado laboral, sino que también avanzarán en:

  • Reducción de accidentes y enfermedades profesionales.

  • Mejora del clima laboral y del compromiso.

  • Disminución del absentismo y la rotación no deseada.

  • Consolidación de modelos de empresa saludable y sostenible.

Hablar de habilidades ya no es hablar solo de empleabilidad, sino de salud organizacional.

Formación especializada: el papel de los profesionales

Este escenario refuerza la necesidad de profesionales de la salud, la seguridad y el bienestar laboral con una visión amplia, integradora y actualizada. La formación avanzada en prevención, riesgos psicosociales, bienestar emocional, liderazgo preventivo o gestión estratégica de la salud en las organizaciones se convierte en un elemento clave para transformar estas tendencias en resultados reales.

En este contexto, los programas formativos especializados —como los másteres impulsados por el Instituto de Seguridad y Bienestar Laboral (ISBL)— representan una vía para convertir las habilidades del futuro en competencias aplicadas al presente, alineando conocimiento técnico, evidencia científica y toma de decisiones empresariales.

Mirando a 2030 desde la prevención

Las habilidades que marcarán el trabajo en 2030 no son una amenaza, sino una oportunidad clara para la prevención. Una oportunidad para pasar de modelos reactivos a enfoques estratégicos, donde la salud, la seguridad y el bienestar laboral dejan de ser un complemento y se convierten en un factor central de competitividad y sostenibilidad.

El futuro del trabajo, visto desde la prevención, no se improvisa: se diseña, se forma y se gestiona con criterio.

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Fuente; https://prevencionar.com/2026/01/09/las-habilidades-que-marcaran-la-salud-la-seguridad-y-el-bienestar-laboral-en-2030/


viernes, 16 de enero de 2026

Cuánto pesa el estrés laboral en la salud mental: del ‘burnout’ a la depresión

 Un estudio calcula que si se minimizase el estrés en el trabajo se podrían evitar el 18% de los trastornos depresivos


La buena salud mental es una especie de puzzle formado por piezas genéticas y ambientales. Algunas ya vienen de serie, como la mayor o menor predisposición genética a sufrir algún problema mental; y otras, se construyen con el tiempo, a través del entorno en el que vives, la familia que te toca, la relación con los demás, la situación económica, el trabajo o los sucesos traumáticos que puedan surgir. Una amalgama de factores definen la buena o mala salud mental de cada uno, pero no todos juegan el mismo papel. El estrés laboral, por ejemplo, pesa en la depresión y, según un estudio publicado en la revista Molecular Psychiatry, cuyo texto completo adjuntamos, si se minimizase este factor de riesgo, se reduciría un 18% los casos de trastornos depresivos.

Celso Arango, jefe de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y autor del estudio, expone que, de entrada, el estrés es algo positivo para el organismo, es la reacción ante una alerta y el cuerpo humano está acostumbrado a él. Pero todo tiene su medida. “El estrés aumenta el cortisol, que es neurotóxico. El estrés crónico, mantenido, acaba produciendo insomnio, ansiedad y cuadros depresivos”, explica el médico, que también es presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría.

El estudio, que hace una revisión de la literatura científica disponible sobre el papel de los factores de riesgo modificables, calcula qué porcentaje se podría evitar si un factor de riesgo clave desapareciese. Depende, en cada caso, de la enfermedad y las circunstancias. La investigación calculó, por ejemplo, que, si se evitaran las “adversidades infantiles”, como los abusos o el maltrato en la infancia, se reduciría un 38% los casos de esquizofrenia. Y si se practicase ejercicio físico de forma adecuada y constante, “se reduciría un 15% los casos de alzhéimer en el futuro”, apunta Joaquim Raduà, investigador del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (Idibaps) del Hospital Clínic de Barcelona y autor también de estudio.

Pese a las limitaciones de la investigación —puede haber sobreestimaciones o subestimaciones en la prevalencia de factores de riesgo y “la eficacia en el mundo real de las intervenciones preventivas específicas dirigidas a estos factores debe demostrarse”, admiten los autores—, Raduà asegura que el estudio sirve para demostrar, por un lado, que los factores sociales solo explican una parte de los problemas de salud mental —”A veces, hay un reduccionismo de que todos los trastornos mentales son por temas sociales y no es así; influye la genética, el ambiente y la interacción entre ambos”—. Pero, a su vez, Raduà insiste en que “si se pudiese actuar sobre estos factores, se podrían evitar casos”. Arango admite que los cálculos son “utópicos” porque “uno no puede quitarlas del todo”, no puede borrar del mapa al 100% esos factores de riesgo, pero sí reducirlos. “Si conseguimos reducir el estrés laboral al 50%, habría un 8% menos de patología depresiva”, ejemplifica.

El estrés daña la salud. De hecho, la Organización Mundial de la Salud ya incorporó el síndrome de desgaste profesional (burnout) en la última actualización de la Clasificación Internacional de Enfermedades como un problema relacionado con el trabajo. Toni Corominas, vocal de la Junta Directiva del Clúster de Salud Mental de Cataluña y director de la Cátedra de Salud Mental de la Universidad de Vic, explica que las bases del burnout son tres: “Por un lado, hay un cansancio emocional y físico, como una sensación de carga y agotamiento ante las exigencias de la tarea; también hay una despersonalización, de manera que los trabajos se hacen de forma fría e impersonal porque esa persona no se siente a gusto con su rol; y, en tercer lugar, existe una falta de realización personal en el trabajo”.

Como en una especie de tobogán, ese burnout incipiente puede desencadenar un trastorno de ansiedad o depresión. Aparte de los factores de vulnerabilidad innata, explica Corominas, hay factores acumulativos: “Estos empiezan por una negación, cuando cuesta hablarlo, porque hay un estigma todavía para decir que uno se siente mal. Y luego entras en esas conductas que complican más la cosa: en vez de hablar, pasas a una actitud pasiva, no valoras las nuevas oportunidades como factor de motivación de cambio y entras en esa pendiente”.

Después de un tiempo en esa cuesta abajo, con una sensación de desánimo y falta de placer o capacidad de disfrutar de las cosas que antes generaban un gusto, describe Corominas, el camino se enfila hacia la depresión. “A esto se le acompañan otros síntomas como la alteración del sueño, el apetito o la líbido, el cansancio y alteraciones del rendimiento. Este cuadro, que podría ser inicialmente reactivo [a la situación laboral], puede pasar a convertirse en una depresión mayor: los síntomas se agravan con una sensación de desesperanza e impotencia, no ves arreglo al tema”.

Prevención

Todo ese tobogán, eso sí, se puede prevenir. Hay que anticiparse, de hecho. “Cuando notas que tienes un problema, hay que iniciar una conversación asertiva, con los superiores o los compañeros, hay que crear espacios de encuentro para analizar lo que está pasando”, apunta Corominas. Siempre que sea posible, claro. Descansos temporales, entornos laborales amables o facilidades para conciliar con las cargas familiares, apunta Arango, son algunas opciones para mejorar la gestión del estrés laboral.

Las empresas, por su parte, aunque más concienciadas, todavía tienen tareas pendientes, apunta Corominas: “Desde que se puso en marcha la ley de prevención de riesgos laborales, en los años noventa, menos del 1% de las empresas han implementado planes de prevención psicosocial. Ha sido la gran asignatura pendiente”. A través del Clúster de Salud Mental, los expertos han desarrollado guías de manejo de la ansiedad, para afrontar el estrés, de gestión emocional y de abordaje de la alteración del estado de ánimo y conductas adictivas.

Corominas remarca unas señales de alerta para cuando ese estrés laboral empieza a complicarse. Una de ella, dice, “el retraimiento”, cuando una persona se aísla o no se atreve a comunicar o expresar sus sentimientos. También pone el foco en una eventual “alteración del patrón habitual del sueño u otros hábitos cotidianos”. Otro aviso es la “magnificación de los problemas” y, por último, “el sentimiento de culpa, cuando se atribuye todos los males”. “Ojo con la culpa porque, a veces, es otro engaño de la mente cuando estás con el chip depresivo”.

Fuente: ELPAIS

https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2022/12/02/cuanto-pesa-estres-laboral-en-salud-mental-burnout-depresion?utm_source=cerpie&utm_medium=email&utm_campaign=flash_150126

jueves, 15 de enero de 2026

Las 10 habilidades imprescindibles para ser competitivo en el trabajo

 En un entorno laboral cada vez más competitivo y en constante evolución, es crucial desarrollar y mantener un conjunto de habilidades que permitan destacar y tener éxito profesionalmente.


Estas habilidades van más allá de los conocimientos técnicos y se centran en competencias fundamentales que son valoradas por los empleadores y que permiten enfrentar los desafíos laborales de manera efectiva. En este artículo, identificaremos y exploraremos las 10 habilidades clave que se consideran esenciales para ser competitivo en el trabajo.

  1. Pensamiento crítico y resolución de problemas: La capacidad de analizar de manera objetiva, evaluar situaciones y tomar decisiones informadas es fundamental en el entorno laboral. El pensamiento crítico permite abordar problemas complejos y encontrar soluciones efectivas.
  2. Comunicación efectiva: La capacidad de expresarse claramente, tanto verbalmente como por escrito, y de escuchar activamente es esencial para colaborar con colegas, clientes y superiores. Una comunicación efectiva facilita la transmisión de ideas, la resolución de conflictos y el trabajo en equipo.
  3. Adaptabilidad y flexibilidad: En un mundo laboral en constante cambio, la adaptabilidad es fundamental. La capacidad de ajustarse rápidamente a nuevas circunstancias, aprender nuevas habilidades y enfrentar desafíos con una mentalidad abierta es crucial para mantenerse competitivo.
  4. Liderazgo y trabajo en equipo: La capacidad de liderar equipos, inspirar a otros, delegar tareas y colaborar de manera efectiva es altamente valorada. Tener habilidades de liderazgo y trabajar bien en equipo fomenta la productividad y la consecución de objetivos.
  5. Gestión del tiempo y organización: Ser capaz de priorizar tareas, establecer metas y administrar eficientemente el tiempo es esencial para la productividad y el logro de resultados. La gestión del tiempo efectiva permite maximizar la eficiencia y minimizar el estrés laboral.
  6. Competencia digital: En la era digital, contar con habilidades tecnológicas básicas es fundamental. La competencia digital incluye el manejo de herramientas y plataformas tecnológicas, así como la capacidad de adaptarse rápidamente a nuevas tecnologías emergentes.
  7. Pensamiento creativo e innovador: La capacidad de generar ideas originales, encontrar soluciones no convencionales y pensar de manera creativa es altamente valorada en el entorno laboral. El pensamiento innovador impulsa la mejora continua y la diferenciación en un mercado competitivo.
  8. Inteligencia emocional: La inteligencia emocional engloba habilidades como la autoconciencia, el manejo de emociones propias y ajenas, la empatía y las habilidades sociales. Esta competencia permite gestionar las relaciones interpersonales de manera efectiva y manejar situaciones emocionalmente desafiantes.
  9. Aprendizaje continuo: El deseo y la capacidad de adquirir nuevos conocimientos y habilidades de manera constante es esencial para mantenerse actualizado y relevante en el entorno laboral cambiante. El aprendizaje continuo fomenta el crecimiento personal y profesional.
  10. Resiliencia: La resiliencia implica la capacidad de enfrentar desafíos, superar obstáculos y recuperarse rápidamente de fracasos o adversidades. Ser resiliente es fundamental para mantener la motivación, la perseverancia y el éxito a largo plazo.

Para ser competitivo en el trabajo, no basta con tener conocimientos técnicos sólidos. Es importante desarrollar y cultivar estas 10 habilidades clave, que abarcan desde el pensamiento crítico y la comunicación efectiva hasta la resiliencia y el aprendizaje continuo. Al hacerlo, se estará preparado para destacar en el entorno laboral competitivo y enfrentar los desafíos con confianza y éxito.

¿Cuál es tu opinión?

  1. ¿Cuáles son las habilidades más valoradas por los empleadores en el entorno laboral actual y por qué son consideradas esenciales para ser competitivo?
  2. ¿Cómo puede el desarrollo de habilidades de pensamiento crítico y resolución de problemas ayudar a un profesional a destacar en su campo y enfrentar desafíos laborales complejos?
  3. ¿Cuál es la importancia de la competencia digital en el entorno laboral actual y cómo puede contribuir a la competitividad de un individuo?
  4. ¿Cómo influye la inteligencia emocional en la capacidad de un profesional para relacionarse efectivamente con colegas, clientes y superiores, y cómo puede mejorar su competitividad en el trabajo?
  5. ¿Por qué es fundamental la resiliencia en el entorno laboral y cómo puede ayudar a un profesional a mantenerse competitivo frente a los desafíos y adversidades?


Fuente:  https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2023/07/05/10-habilidades-imprescindibles-para-ser-competitivo-en-trabajo?utm_source=cerpie&utm_medium=email&utm_campaign=flash_05012026


miércoles, 14 de enero de 2026

Estos son los empleos con mayor riesgo de ser reemplazados por la inteligencia artificial

 La inteligencia artificial ya tiene la capacidad de reemplazar funciones realizadas por cerca del 12% de los trabajadores estadounidenses, cifra que equivale a unos 1,2 millones de millones de dólares en salarios, de acuerdo con un estudio reciente del Massachusetts Institute of Technology (MIT) publicado en noviembre de 2025.


El análisis evaluó el alcance técnico de la IA en tareas laborales en un escenario donde la tecnología sigue en expansión, afectando especialmente a empleos de sectores tecnológicos y administrativos.

Según informó Newsweek a partir del informe original del MIT, los investigadores desarrollaron el “Iceberg Index”, un indicador destinado a medir cuántas tareas laborales pueden automatizarse con la tecnología disponible. La investigación revisó el perfil profesional de más de 151 millones de empleados en 923 ocupaciones distribuidas en 3.000 condados de Estados Unidos, abarcando más de 32.000 habilidades laborales.

El MIT señala que este fenómeno no implica despidos inmediatos, ya que las cifras representan la exposición técnica de las tareas más vulnerables a la automatización, mientras que el impacto en el empleo dependerá de decisiones empresariales, políticas gubernamentales y la capacidad de adaptación entre los propios trabajadores. Hasta ahora, la adopción efectiva de la IA bien implementada se concentra en empleos tecnológicos, aunque los desarrollos en aprendizaje automático sugieren que la exposición podría extenderse a ocupaciones administrativas y cognitivas en los próximos años.

¿Cuántos empleos podría reemplazar la inteligencia artificial en Estados Unidos?

El estudio del MIT revela que la inteligencia artificial es técnicamente capaz de sustituir el 12% de los puestos de trabajo actuales en Estados Unidos. Esta estimación representa cerca de 1,2 millones de millones de dólares en salarios anuales. Los investigadores aclaran que esta cifra corresponde al alcance potencial según el nivel de madurez tecnológica actual y no a reemplazos efectivos inmediatos. El análisis señala que la IA aún está lejos de desplegar su capacidad máxima en el mercado global, pero que el avance técnico en tareas cognitivas y rutinarias se acelera cada año. Newsweek indica que la mayor proporción de riesgo recae sobre empleos en tecnología, administración y servicios profesionales, donde la automatización ya es posible para un elevado número de tareas.

¿Qué sectores y profesiones están más expuestos a la automatización por inteligencia artificial?

De acuerdo con el MIT, los sectores más susceptibles a la automatización por inteligencia artificial incluyen: 

  • Ingeniería de software y tecnología de la información
  • Ciencia de datos y análisis matemático
  • Administración financiera y coordinación contable
  • Servicios profesionales de salud administrativa
  • Tareas de oficina y coordinación de información

En la actualidad, solo el 2,2% del valor salarial total del mercado laboral estadounidense corresponde a posiciones que ya han sido automatizadas con IA, aunque la exposición técnica alcanza el 11,7% del total de empleos, según el MIT. Los autores señalan que los avances futuros en automatización física podrían ampliarse más allá de estas profesiones a medida que la robótica avance.

La tendencia principal ubica a los ingenieros de software, analistas de datos y coordinadores administrativos entre los empleos donde la inteligencia artificial ya presenta los mayores niveles de adopción.

¿Qué es el “Iceberg Index” del MIT y cómo se mide la exposición laboral a la IA?

El “Iceberg Index” es un indicador creado por los investigadores del MIT para estimar el porcentaje del mercado laboral que cuenta con tareas susceptibles de automatización por sistemas de inteligencia artificial. La métrica evalúa la exposición técnica, clasificando 32.000 habilidades diferentes a lo largo de 923 ocupaciones, para determinar en cuáles actividades puede intervenir la IA bajo las condiciones actuales del mercado.

El índice no implica automáticamente la eliminación de empleos, sino que mide la zona vulnerable antes de que ocurran reorganizaciones empresariales o despidos reales. El MIT especifica que el “Iceberg Index” ayuda a planificar estrategias educativas y de formación para anticipar cambios en la estructura ocupacional, según reportó Newsweek.

¿Cuáles son las consecuencias inmediatas de la automatización por IA en el empleo?

La presencia de inteligencia artificial se refleja en reestructuraciones y anuncios de despidos vinculados al aumento de eficiencia tecnológica. Durante 2025, empresas como Amazon reportaron la supresión de unos 14.000 empleos con el argumento de incorporar tecnologías automáticas, según fuentes citadas por Newsweek. El sector privado de Estados Unidos ha invertido cerca de 500.000 millones de dólares en inteligencia artificial en la última década, según estimaciones oficiales. El informe del MIT indica que el ritmo y el alcance de la automatización dependen de políticas empresariales, regulación pública y políticas de formación.

¿Qué profesiones son consideradas inmunes o menos afectadas por la inteligencia artificial?

De acuerdo con un estudio de Microsoft publicado este año, existen trabajos cuyos requisitos dependen esencialmente de habilidades manuales, contacto humano o intervención física, lo que reduce considerablemente el riesgo de automatización. Entre las profesiones consideradas menos expuestas se encuentran:

  • Enfermeros auxiliares y asistentes de salud
  • Técnicos en manejo de materiales peligrosos
  • Pintores y operarios de mantenimiento
  • Embalsamadores y operadores de sistemas industriales
  • Instaladores de vidrio y técnicos en reparación automotriz

Estas ocupaciones requieren destrezas y contacto directo que la inteligencia artificial, por el momento, no puede replicar completamente.

¿Qué recomendaciones hacen los expertos y cómo deben prepararse los trabajadores?

El MIT recomienda que instituciones gubernamentales y empresas prioricen la formación digital, el aprendizaje continuo y el desarrollo de habilidades tecnológicas en los trabajadores de sectores más expuestos. Según el instituto, identificar las áreas de riesgo e invertir tempranamente en nuevas competencias permitirá navegar la transición hacia mercados laborales más automatizados.

“El Iceberg Index proporciona información medible para decidir dónde invertir en formación y cómo equilibrar innovación tecnológica y capital humano”, afirmaron los investigadores del MIT en el informe citado por Newsweek. Las actuales políticas estatales de Estados Unidos orientan recursos a programas de innovación y educación en inteligencia artificial, según reportes oficiales recientes.

A corto plazo, la velocidad en la que empresas y trabajadores se actualicen marcará el grado de impacto y los perfiles que se conservarán en una economía digital.

Fuente:  https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2025/12/18/estos-son-empleos-con-mayor-riesgo-ser-reemplazados-por-inteligencia-artificial?utm_source=cerpie&utm_medium=email&utm_campaign=flash_06012026


lunes, 12 de enero de 2026

Accidentes laborales causalizados en el estrés y la ansiedad

El artículo analiza los criterios, problemática y casuística jurisprudencial para poder calificar los cuadros de estrés y ansiedad laboral como accidente laboral, bajo el criterio de prueba exclusiva y excluyente sobre la causa única. 


 Como es sabido, la definición del accidente laboral integra las lesiones tanto físicas como psíquicas, de aquí que pretendamos adentrarnos, como el título enuncia, en aquellas circunstancias en las que el estrés y la ansiedad son responsabilidad empresarial y dicho trastorno debe calificarse de accidente laboral. El estrés ha sido definido por Selye (1936) como la «respuesta específica (del organismo) a toda demanda que se le haga»; por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como «el conjunto de reacciones fisiológicas que preparan al organismo para la acción», o por Lazarus como «el resultado de la relación entre el individuo y el entorno, evaluado por aquel como amenazante, que desborda sus recursos y pone en peligro su bienestar. Podríamos concluir que el estrés laboral es un conjunto de reacciones físicas y mentales que el trabajador sufre cuando se ve sometido a diversos factores externos que superan su capacidad para enfrentarse a ello. 

 Un informe del Comité Mixto de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y de la OMS define estos factores o agentes estresantes del trabajo como aquellas interacciones entre el trabajo, su medio ambiente, la satisfacción en el trabajo y las capacidades del trabajador, sus necesidades, su cultura y su situación personal fuera del trabajo, todo lo cual, a través de percepciones y experiencias, puede influir en la salud, el rendimiento y la satisfacción en el trabajo. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la ansiedad como una reacción emocional normal ante situaciones amenazantes para el individuo. La ansiedad laboral es una forma de angustia emocional asociada a un dolor real o anticipado en relación con tu trabajo, cuando al trabajador se le genera una suerte de amenaza en su trabajo diario que le genera la angustia y desordena y le desequilibra mentalmente provocándole una indeseable tensión que interfiere en su actividad de forma repetitiva. 

Descendiendo al accidente laboral causalizado en el estrés, deberemos analizar varios aspectos que contribuirán a formar el criterio legal para que pueda ser calificado el accidente laboral con causa en el estrés y la ansiedad, partiendo de que el artículo 115 (LA LEY 16531/2015)-2-e) de la LGSS califica como accidente de trabajo las enfermedades que, no teniendo la consideración legal de enfermedad profesional, contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo. 

El primer criterio para que el estrés y la ansiedad se considere accidente laboral precisará de «la prueba de exclusividad y exclusión», esto es, la demostración de que ésta es la causa exclusiva y excluyente de otras de la enfermedad mental o anímica del trabajador, habiéndose provocado el cuadro de estrés laboral por la suma o conjunto de factores necesarios que ha generado la relación laboral. 

Como se recoge, entre otras, en la Sentencia de 1 de julio de 2008 de la Sala Social del TSJ del País Vasco: «El Art. 156 (LA LEY 16531/2015)-2-e) LGSS (LA LEY 16531/2015) establece que se calificará como accidente de trabajo las enfermedades que no teniendo la consideración legal de enfermedad profesional, contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo». 

Hay un elemento esclarecedor para comprobar que ha sido ésa la opción legislativa, con la que quedan fuera de la noción de accidente de trabajo aquellos casos de enfermedades que, no siendo profesionales ni agravadas ni intercurrentes, han tenido en el trabajo uno de sus elementos causales, pero no ha sido el único: se trata del modo en que se describe la enfermedad común en el Art. 117 (LA LEY 16531/2015)-2 LGSS, que muestra una voluntad legislativa de no considerar accidente de trabajo más lesión fruto de enfermedad que la que pueda encajar en uno de esos tres supuestos del Art. 115-2 o en la noción de enfermedad profesional, cuando dice: «Se considerará que constituyen enfermedad común las alteraciones de la salud que no tengan la condición de accidente de trabajo ni de enfermedades profesionales, conforme a lo dispuesto, respectivamente, en los apartados 2 e), f) y g) del artículo 115 y en el artículo 116». No bastará, en consecuente coherencia, siguiendo la precedente sentencia, con que el trabajo sea elemento que incide en la génesis de la enfermedad, sino que ha de ser el único factor causal de la misma, por lo que no tiene esa calificación legal cuando la enfermedad es fruto de la confluencia de varias causas, alguna de las cuales proviene del trabajo, pero no otras.

Asumiendo la única causa, deberá comprobarse si la empresa dispuso de medidas de prevención de riesgos laborales para reducir o minimizar el estrés invalidante. En este sentido, se atiende a la adecuada combinación entre las medidas organizativas —menor y mejor demanda— y las individuales —mejor y mayor capacidad de afrontamiento— . Cuando hablamos de causa relevante aparecen otros elementos que pudieron interferir en la relación causal, como son la personalidad del trabajador proclive a estos estados, episodios ansiosos con causas ajenas al trabajo, emociones negativas derivadas de sus circunstancias vitales… que no venga provocada, en definitiva, por una personalidad de base del afectado. En esta línea, no cabe esa calificación en los casos en que la incapacidad para el trabajo viene motivada por una alteración anímica generada en una persona con una patología psíquica previa, en la que los problemas laborales actúan como mero elemento desencadenante de esos episodios y así encontramos la siguiente casuística jurisprudencial en el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León: (Sentencia de 15 de junio de 2004, Rec. 787/04), ni respecto a quien presentaba un trastorno ansioso- depresivo previo a conflictos laborales, que éstos le agravan; (sentencia de 3 de junio de 2003) , en quien presenta una situación de incapacidad por depresión mayor, con crisis de ansiedad debida a alta tensión laboral, cuando años antes ya había sido diagnosticada de depresión neurótica; (sentencia de 17 de abril de 2007, Rec. 226/07 (LA LEY 131996/2007)) , en la que confirmamos que la incapacidad permanente absoluta reconocida como derivada de enfermedad común no provenía de accidente de trabajo , dado el trastorno de personalidad del sujeto, de tipo paranoide, obsesivo y ansioso, pese a que el trastorno adaptativo sufrido fuese reactivo a conflictos en el trabajo ), o en los que sin concurrir ésta, el trastorno surge por la confluencia de múltiples avatares en su vida, parte de los cuales son ajenos al trabajo ( sentencia de 2 de mayo de 2006, Rec. 151/06 (LA LEY 209242/2006)), en el caso de escolta privado en incapacidad temporal por síndrome ansioso-depresivo derivado de que vive mal la tensión propia de su profesión por su personalidad de base, con problemas familiares y económicos), ya que entonces falta el requisito de exclusividad exigido por la norma.

La sentencia, por último, del Tribunal Supremo, Sala de lo Social, de 18 de enero de 2005, aplicando la regla del Art. 115 (LA LEY 16531/2015)-2-e) LGSS (LA LEY 16531/2015) ha atribuido y considerado accidente de trabajo la situación de incapacidad temporal sufrida por un ertzaina, causada por un trastorno adaptativo con alteración mixta de las emociones y las conductas, derivada de las presiones, amenazas, insultos y agresiones que recibía por su condición de ertzaina, aunque fuera de sus actividades profesionales, ya que la causa única de su trastorno era la conducta que soportaba por su concreta condición de ertzaina, resultando irrelevante que no derivasen de actos suyos realizados en el desempeño de su profesión.

Podemos concluir que el estrés y la ansiedad laboral pueden calificarse de enfermedades psíquicas y cuando se generan por entornos laborales hostiles, intimidantes o con sobrecargas laborales inasumibles y éstas influyen de forma decisiva y única en el trastorno depresivo, debe calificarse como accidente laboral.

Fuente: https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2023/10/31/accidentes-laborales-causalizados-en-estres-ansiedad?utm_source=cerpie&utm_medium=email&utm_campaign=flash_080126

miércoles, 27 de agosto de 2025

El calor extremo amenaza la salud de millones de trabajadores expuestos a la intemperie

12 Agosto 2025 Cambio climático y medioambiente Las cada vez más frecuentes olas de calor afectan directamente a quienes trabajan sin protección térmica adecuada. Entre los efectos más peligrosos se encuentran golpes de calor, deshidratación, disfunción renal y trastornos neurológicos, condiciones que pueden ser mortales si no se detectan y tratan a tiempo. Además, la productividad disminuye hasta un 3% por cada grado que sube de los 20ºC, advierten las agencias sanitaria y meteorológica en un nuevo estudio. El calor extremo tiene un impacto cada vez mayor en la salud de los trabajadores que se desempeñan al aire libre, advirtieron este viernes la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). En un nuevo informe, los organismos de la ONU subrayaron que el aumento de las temperaturas, impulsado por el cambio climático, pone en riesgo la vida, la salud y el bienestar de millones de trabajadores, especialmente en sectores como la agricultura, la construcción y la pesca. “El estrés térmico ya está dañando la salud y los medios de vida de miles de millones de trabajadores, en especial en las comunidades más vulnerables”, dijo el doctor Jeremy Farrar, director general adjunto de la OMS. Con el objetivo de salvaguardar a esos trabajadores, el informe fue diseñado como una guía que plantea “soluciones prácticas para proteger vidas, reducir desigualdades y fortalecer la resiliencia laboral ante un mundo que se calienta rápidamente”, agregó Farrar. El calor extremo, cada vez más frecuente e intenso, afecta directamente la salud física de quienes trabajan en condiciones expuestas o sin protección térmica adecuada. Entre los efectos más peligrosos se encuentran golpes de calor, deshidratación, disfunción renal y trastornos neurológicos, condiciones que pueden ser graves o incluso mortales si no se detectan y tratan a tiempo. La productividad baja con cada grado de aumento de temperatura El informe también resalta que la productividad laboral disminuye entre un 2% y 3% por cada grado que la temperatura supera los 20°C, lo que impacta no solo la salud, sino también la economía. Esta relación entre el aumento de temperatura y el deterioro de la salud laboral representa un doble desafío para los países, especialmente aquellos en desarrollo, donde muchos empleos se realizan al aire libre y con poca protección, advierte el documento. Según la OMM, 2024 fue el año más caluroso registrado hasta ahora, con temperaturas que en muchas regiones superaron los 40°C e incluso alcanzaron los 50°C. Esta situación ya no se limita a zonas tropicales, afectando a países en latitudes medias, como se observó en la reciente ola de calor en Europa. En este sentido, la secretaria general adjunta de la OMM explicó que el estrés térmico en el trabajo se ha convertido en un desafío global, “no solo sanitario sino también económico”. “Proteger a los trabajadores del calor extremo es una necesidad urgente”, añadió Ko Barrett. El estudio señala que cerca de la mitad de la población mundial sufre consecuencias adversas por las altas temperaturas. Entre los más afectados están los trabajadores de edad media y avanzada, personas con enfermedades crónicas o menor condición física. En contextos de bajos ingresos, donde el acceso a agua potable, sombra o descanso adecuado es limitado, los riesgos para la salud aumentan significativamente. Recomendaciones La OMS y la OMM recomendaron una serie de medidas urgentes para mitigar el impacto del calor en los trabajadores: Diseñar políticas de salud laboral específicas adaptadas a condiciones climáticas locales y características del trabajo Educar y capacitar a profesionales de la salud, empleadores y trabajadores para reconocer y tratar los síntomas del estrés térmico, que a menudo se confunden con otros problemas de salud Involucrar a gobiernos, trabajadores, sindicatos, empleadores y expertos en salud pública en la creación de estrategias locales eficaces y sostenibles Fomentar la innovación mediante tecnologías que protejan la salud sin afectar la productividad Invertir en investigación para evaluar y mejorar las medidas de protección en el entorno laboral Más de 2400 millones de trabajadores en riesgo Los hallazgos de la publicación coinciden con los datos recientes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que indican que más de 2400 millones de trabajadores están expuestos a calor excesivo en todo el mundo, lo que genera más de 22,85 millones de lesiones laborales al año. El jefe de Salud y Seguridad en el Trabajo de la OIT aseveró que el nuevo informe representa un paso crucial para enfrentar el riesgo creciente del calor extremo en el trabajo. “Urge una acción coordinada para proteger la salud, seguridad y dignidad de quienes enfrentan estas condiciones a diario”, recalcó Joaquim Pintado Nunes. Llamado global a la acción La nueva guía técnica respalda los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) al abogar por políticas que protejan a los trabajadores más vulnerables, reduzcan la pobreza y fomenten un crecimiento económico sostenible. Su implementación inmediata es esencial para enfrentar el impacto del cambio climático sobre la salud laboral. En un mundo donde las temperaturas siguen aumentando, la protección de los trabajadores no puede esperar. El calor extremo no es solo una incomodidad: es una amenaza directa a la salud humana y a la estabilidad económica mundial, puntualiza el informe. Fuente: https://news.un.org/es/story/2025/08/1540355

El estrés térmico pasa factura a la salud y productividad laboral

Titulado « Cambio climático y estrés térmico en el lugar de trabajo », el documento ofrece una guía global para afrontar los problemas de salud derivados del calor extremo, cuya frecuencia e intensidad aumentan con el cambio climático. Los sectores más afectados son la agricultura, la construcción y la pesca . Noticia Relacionada La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) publicaron hoy, en Ginebra, un nuevo informe conjunto que advierte sobre el creciente impacto del estrés térmico laboral, tanto en el interior como en el exterior, en un contexto de cambio climático y aumento de aumento de las temperaturas Las defunciones por exceso de temperatura superan en lo que va de verano las del pasado El informe concluye que la productividad laboral cae entre un 2 % y un 3 % por cada grado por encima de los 20 °C. Los riesgos para la salud incluyen insolación, deshidratación, disfunción renal y trastornos neurológicos. Las consecuencias sociales y económicas son graves: se calcula que la mitad de la población mundial ya sufre los efectos del calor. 22,85 millones de lesiones laborales al año en el mundo por el calor excesivo Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las olas de calor incrementan en un 17 % el riesgo de accidentes laborales y podrían causar hasta 26,2 millones de casos de insuficiencia renal crónica vinculados al estrés térmico en el trabajo. Además, este organismo estima que el calor excesivo provoca 22,85 millones de lesiones laborales al año en el mundo. «El estrés térmico ya está afectando la salud y los medios de vida de miles de millones de trabajadores, especialmente en las comunidades más vulnerables», señaló el Dr. Jeremy Farrar, subdirector general de la OMS. «Esta nueva guía ofrece soluciones prácticas, basadas en la evidencia, para salvar vidas». De acuerdo con la OMM, 2024 fue el año más caluroso jamás registrado, con temperaturas superiores a 40 °C e incluso 50 °C en algunas regiones. Ko Barrett, secretaria general adjunta de esta agencia, advirtió: «Proteger a los trabajadores del calor extremo no es solo un imperativo de salud, sino también una necesidad económica».